El país, Política

NI K NI CAMBIEMOS : en las provincias toman fuerza los partidos locales

 

 

El 2019 se presenta como ”el gran año” de las elecciones municipales y provinciales. Si bien el gran debate nacional no pasa por ellas, excepto en algunos lugares estratégicos, las mismas sí marcan el termómetro de la Argentina que se viene. Sin dudas, son indicios de que el gobierno nacional, más allá del poder que supone el manejar los recursos nacionales, no ha logrado avances substanciales en lo que va de su mandato. Y el Kirchnerismo no ha sabido recuperarse y plantarse como una verdadera opción en estos cuatro años.

La crisis económica que viene golpeando a nuestro país parece agudizarse a medida que nos acercamos a Octubre, fecha de las elecciones nacionales. Y en el camino van tomando protagonismo los comicios locales. La PASO en Santa Fe, las eleciones de Neuquén, Río Negro y una decena de municipios de la provincia de Córdoba mostraron algo que ya se intuía: Cambiemos está atravesando una gran sequía en resultados electorales.

En el caso particular de Neuquén y en Río Negro, los candidatos del presidente estuvieron lejos de la disputa de fondo. Aún así, puede pensarse que Macri haya tenido un esbozo de alegría al comprobar que, en ambas provincias, los referentes de Cristina Fernández de Kirchner fueron derrotados a manos del Movimiento Popular Neuquino y por Juntos Somos Río Negro. Si bien se trata de dos provincias que no mueven la aguja del escenario nacional, si marcan una tendencia: las provincias se están reconstruyendo políticamente por fuera de las estructuras partidarias que luchan por el poder de la Casa Rosada y toman fuerza los partidos locales. Seguramente ese sea el camino hacia el 2023: un escenario en el que los partidos nacionales estén desgastados habiendo fracasado con sus estrategias políticas, y sean los partidos provinciales quienes tomen los bastiones locales para reconstruirse.

Por supuesto que estas son tendencias, no certezas. Cambiemos parece una fuerza en retirada, que ha cedido territorio y que se prepara a resistir en las elecciones generales, a cuenta gotas. El Kirchnerismo, por su parte, no ha sabido reconstruirse ni dialogar adentro del tradicional Partido Justicialista. Aún faltan muchas elecciones por delante y el escenario se puede transfomar pero la tendencia hacia el 2023 es clara.

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