Iglesia, Judiciales

El sacerdote acusado de abuso sexual se proclamó inocente

El sacerdote Cristian Vázquez, primer religioso de la provincia en ser enjuiciado por abuso sexual de menores, se proclamó ayer inocente en el inicio de las audiencias que se llevan adelante en tribunales de la ciudad de Río Grande.
Vázquez, de 39 años, y acusado de abusar de una niña en 2013 –cuando la supuesta víctima tenía 13 años- prestó declaración indagatoria ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal de la ciudad del norte de la provincia.
Sin embargo, el ex párroco de la capilla Virgen del Carmen, del barrio Chacra II, no aceptó contestar preguntas, ni de los jueces ni de las partes que intervienen en el proceso, confiaron fuentes que presenciaron la audiencia de carácter reservada por el tipo de delito que se investiga.
Por su parte, el tribunal difirió para hoy la solicitud presentada por el abogado Francisco Ibarra, que interviene en el juicio como querellante -en representación de la familia de la víctima- para que la joven presuntamente abusada no vuelva a ser citada en calidad de testigo,  de manera de no “revictimizarla”.
“Ella debería declarar como testigo y yo sostengo que no tiene sentido porque ya declaró dos veces en el expediente. Ese testimonio fue filmado y la grabación será reproducida en la audiencia”, explicó Ibarra.
El letrado aclaró que los jueces dispusieron una pericia sobre la joven, para evaluar su estado emocional actual, y sobre esa base resolverán si vuelven a convocarla.
Los miembros del tribunal oral Ernesto Borrone, Juan José Varela y Eduardo López, rechazaron también ayer un pedido de nulidad del requerimiento de elevación a juicio efectuado por el abogado Javier Da Fonseca, defensor del sacerdote, durante el desarrollo de las cuestiones preliminares.

Tres hechos

Según la acusación de la fiscal Laura Urquiza, Vázquez cometió tres abusos en perjuicio de la menor, en 2013: en dos ocasiones “tocó a la menor en sus partes íntimas, aprovechándose de la inmadurez sexual de la víctima y sin su consentimiento”, y en el otro caso “concretó el abuso con acceso carnal”, haciendo uso de “amenazas y violencia física”.
En el comienzo del juicio, Urquiza sintetizó los hechos por los que acusa al religioso de los delitos de “abuso sexual simple y abuso sexual con acceso carnal agravado”.
La causa comenzó a investigarse en 2016 porque recién en ese momento la menor pudo contarle lo ocurrido a su madre, que radicó la denuncia penal.
El sacerdote llegó al juicio en libertad y separado de sus funciones por decisión del Obispado de Río Gallegos, que también lo sometió a un proceso de la justicia canónica.
El tribunal pasó a un cuarto intermedio hasta hoy en que se reproducirán las filmaciones con las declaraciones de la menor en la etapa de instrucción de la causa, y luego comenzarán a declarar los primeros testigos.

Previous ArticleNext Article

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *