Sociales

A 5 años del primer Ni Una Menos: ¿qué cambió en la Argentina?

3 de junio de 2015 se recuerda como un momento bisagra en nuestro país. Las mujeres se volcaron masivamente a la calle por primera vez para reclamar contra la violencia machista. A 5 años, repasamos los principales reclamos plasmados en el documento que se leyó frente a miles en 80 ciudades del país. ¿Se cumplieron las demandas?

Hace cinco años, el grito de Ni una Menos recorría por primera vez Argentina. La calles de 80 ciudades del país se llenaron de mujeres y otras feminidades con la consigna: “Paren de matarnos”. Un grupo de periodistas dio el puntapié inicial y convocó a una protesta en repudio al femicidio de la adolescente santafesina Chiara Páez , que conmocionó el país el 10 de mayo de ese año y generó el hartazgo. La convocatoria desbordó todas las expectativas y dio paso a la irrupción masiva del feminismo en el país, cuyos reclamos se metieron de una vez y para siempre en la agenda pública. “Ni Una Menos. Vivas nos queremos” cruzó fronteras y llegó a distintos rincones de Latinoamérica y del mundo.

Pese que hubo avances, sobre todo en la toma de la conciencia , y con el nacimiento del reciente Ministerio de la Mujer, Géneros y Diversidades se comenzó a trabajar para erradicar la violencia con motivo de género, muchas de las demandas de se proclamaron ese 3 de junio de 2015 siguen intactas. La principal: las estadísticas de femicidios no disminuyeron en estos últimos cinco años.

Natalia Gherardi, abogada feminista y Directora Ejecutiva del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA) consideró en diálogo con minutouno.com que la principal conquista desde el primer Ni una Menos es que “la violencia contra las mujeres se volvió un tema de la agenda social y política. Por el impulso de las mujeres organizadas, de los feminismos, del activismo irrumpió de una manera que nunca lo había hecho antes y los diferentes poderes del Estado se vieron interpelados en la necesidad de dar respuesta”.

El documento que se replicó en las plazas de todo el país en 2015, aseguraba que una mujer moría cada 30 horas en nuestro país. Hoy la situación aún es peor: según los datos relevados de medios gráficos y digitales de todo el país desde el Observatorio de las Violencias de Género “Ahora Que Sí Nos Ven” en mayo una mujer murió cada 26 horas. La organización además informó que desde el 3 de junio de 2015 y el 25 de este año, se registraron 1450 femicidios, el promedio sigue siendo uno cada 30 horas.

Las cifras muestran que el lugar más inseguro para las mujeres sigue siendo el hogar. El 64,6% de los femicidios ocurridos durante estos años son en la casa de la víctima. Además, el 83% de los femicidas formaban parte del círculo íntimo o conocido de las víctimas, el 66% de los femicidios fueron cometidos por la pareja o ex pareja de la víctima. Además, en estos cinco años, 1527 niños perdieron a sus madres a causa de la violencia machista. El 18,3% de las víctimas de femicidio había realizado una denuncia previa y el 8,4% tenía medidas de protección.

Otra de las demandas incluidas en el documento que se leyó frente a las 150 mil personas que se acercaron a reclamar al Congreso fue la aplicación del Plan Nacional de Acción para la prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, que establece la Ley 26.485. El plan hoy sigue siendo más una deuda que un hecho. En los cuatro años de macrimos se presentó uno, desarrollado por el Instituto Nacional de la Mujer (INAM), pero fue subejecutado en un 60%. Éste incluía principalmente la construcción de 36 Hogares de Protección Integral en todo el país, de los que sólo se construyeron 9 -6 de ellos que habían iniciado sus obras en la gestión anterior-. En tanto, el flamante Ministerio a cargo de Elizabeth Gómez Alcorta anunció que prepara para presentar en los próximos días su propio plan.

En cuanto a la demanda de garantizar el acceso de las víctimas a la Justicia el Congreso aprobó la Ley N° 27.210, por la que se creó el Cuerpo de Abogadas y Abogados para Víctimas de Violencia de Género. Sin embargo, éste aún no llega a representa a víctimas de todo el país.

#NiUnaMenos, la primera marcha se realizó el 3 de junio del 2015.

#NiUnaMenos, la primera marcha se realizó el 3 de junio del 2015.

Gherardi resaltó que en los diferentes poderes del Estado durante estos años se tomaron algunas iniciativas “en el Poder Ejecutivo fue la creación o fortalecimiento de áreas de género en los municipios de las provincias y ahora también en Nación; en el judiciales se promovieron áreas de género, pero su impacto aún no es suficiente y falta promover aún más la perspectiva de género a la hora de juzgar”.

El 8,4% de las víctimas de femicidio que hubo en estos cinco años hicieron una denuncia previa y tenía medidas de protección pero fueron asesinadas. Lo que muestra que las medidas de protección con perspectiva de género y su control son insuficientes.

Desde ELA remarcaron que es preocupante que muchas violencias no sean denunciadas. “No solamente muchas violencias no son denunciadas, sino que además cuando lo son, el aparato judicial muchas veces responde culpabilizando a la víctima o descreyendo en su palabra o no valorando adecuadamente las pruebas. Eso genera una sensación de impunidad y de descreimiento para esa víctima y para otras. Es un mensaje muy problemático, porque desestimula a otras personas a creer en la justicia”, aseguró su directora.

Respecto a la necesidad de una mayor perspectiva de género en la justicia y el Estado, hubo dos logros importantes en estos años: uno fue en 2015 la creación de la Unidad Fiscal Especializada en violencia contra las mujeres (UFEM), el otro fue la Ley Micaela, aprobada en 2018, para la capacitación a los funcionarios de los tres poderes en materia de género. Recién hace un mes se logró que Tucumán, la última provincia que faltaba adherir a la ley, lo hiciera. Si iniciaron las primeras capacitaciones.

Ni una Menos en cuarentena

El 20 de marzo, cuando se decretó el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio en nuestro país las organizaciones de mujeres fueron las primeras en poner en alerta el hecho de que las víctimas estarían 24hs encerradas con sus agresores. Como respuesta, desde el Ministerio de las mujeres desplegaron varias herramientas para facilitar el acompañamiento y las denuncias. Los llamados a las linea 141 -donde se brinda asesoramiento- se incrementaron considerablemente, en un 40%, y superaron los 10 mil en dos meses. Hay un promedio de 345 consultas por día. Sin embargo, la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema de Justicia de la Nación informó que recibió menor caudal de denuncias. El Observatorio “Ahora que si nos ven” contabilizó un total de 55 femicidios desde el 20 de marzo. El 75% fueron asesinadas en sus casas.

ELA publicó un Decálogo para abordar las violencias hacia las mujeres en épocas de aislamiento social en el que intentaron interpelar a diferentes actores sociales: Por un lado, a la comunidad para que el aislamiento no signifique indiferencia y estemos cerca de las personas que conocemos que atraviesan situaciones de violencia y no dejemos de intervenir en situaciones que conocemos. Pero sobre todo, hay un fuerte llamado al Estado para que mejore el alcance de las políticas que se han desplegado para atender esta situación excepcional. Principalmente a los gobiernos locales, municipales y provinciales, que son los que están cerca de las personas y en el territorio.

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