Judiciales

Denuncian a Oviedo por acumulación de cadáveres en un galpón

Otra familia damnificada por la demora en la disposición final de los restos de fallecidos por no Covid denunció a la funeraria Ramón Oviedo por mantener más de cien féretros en un galpón sin seguridad, sin ventilación y en el medio de la ciudad.

 La familia de un hombre fallecido en septiembre pasado y cuyos restos esperan aún una cremación que selle el dolor, denunció a la empresa Ramón Oviedo tras comprobar el macabro estado en que la compañía conservaba los restos de su ser querido.

La denuncia se concretó el miércoles pasado en la comisaría Primera y recayó en el Juzgado de Instrucción N° 2 de esta ciudad a cargo de la Dra. María Cristina Barrionuevo, luego de que los hijos de la mujer lograran ver con sus propios ojos el lugar donde la funeraria tendría guardados los restos de, al menos, cien muertos que aún no pudieron ser cremados y entregadas sus cenizas a sus deudos.

La semana pasada otra familia que reclamaba la cremación de los restos de su padre fallecido en marzo del año pasado había denunciado que, según datos de la empresa Ramón Oviedo, (una de las dos funerarias que presta servicios en esta ciudad) había más de 70 cuerpos esperando una cremación desde que comenzó la pandemia y que estos se encontraban “a resguardo en una bóveda”.

Al enterarse de esto, otra familia pidió ver el lugar donde estaba resguardado el cadáver de su padre ya que, según denunciaron en las redes sociales, la funeraria les había cobrado más de 200 mil pesos por mantener el féretro en un lugar refrigerado y acondicionado hasta que llegara el momento de la cremación y querían corroborar que ese servicio se estuviera cumpliendo.

El viernes, los hijos del hombre fallecido publicaron en las redes: “Decidimos acercarnos a las instalaciones para constatar que el cuerpo de mi suegro esté en resguardo y buenas condiciones y no fue así. Se encontraba en el piso de un galpón en la calle Campos. No tiene cámara de frío ni sistema de ventilación ni tampoco está acondicionado para el resguardo de cuerpos. Había olor a podrido y 300 cadáveres más en un galpón con una puerta de chapa y un foquito de luz”.

Los damnificados afirmaron en la publicación: “A raíz de nuestra desesperación Ramón Oviedo nos prometió cremar a mi suegro junto al señor Sena este 25 (de febrero). Ahora nos dicen que, porque denunciamos, no nos van a cremar a nuestros seres queridos”.

Por otra parte indicaron: “Se supone que pagamos doscientas lucas para que el cuerpo se conserve hasta la fecha de cremación y no fue así. Esto es una estafa, una falta de respeto a nuestros seres queridos; la familia de mi señora está destruida”.

Fuente. El sureño

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