La Selección nacional de talla baja llegó a Ushuaia

Se trata de 15 jugadores de fútbol, el entrenador y el DT, entre los cuales se destacan integrantes del seleccionado nacional en esta disciplina. Uno de ellos, Brian Bulay, además es actor y aprovechó la oportunidad para anunciar la segunda parte de la serie “El Marginal” que se estrenará el próximo 17 de julio.

 

Los deportistas recorrerán las tres ciudades de la Provincia y los clubes. En Río Grande se presentarán en dos oportunidades; el domingo y lunes con la Selección Sub 15 de Fútbol de Salón y la Selección de Fútbol Femenino de Río Grande. Bulay contó a Prensa Legislativa, que la intención es incorporar nuevos jugadores. “Sabemos que escasean jugadores de talla baja en la Patagonia y los estamos buscando para incluirlos en nuestro proyecto futbolístico que lleva adelante la Asociación Civil Talla Baja Argentina”, dijo esta mañana.

 

El Vicegobernador compartió experiencias, en el marco de un desayuno donde auspició de anfitrión, en la Presidencia de Legislatura. “La intención es sumar jugadores que se integren al equipo de talla baja e incentivar a la práctica deportiva a todos aquellos que se encuentran en sintonía con ellos”, consideró en diálogo con la prensa acreditada.

 

Señaló que la inclusión “no es solo en el fútbol de salón, sino en otras disciplinas en las que quieren incursionar e integrar a todas las personas”, refirió el Presidente de la Cámara, tras el encuentro con el seleccionado nacional.

 

Entre la agenda acordada en su paso por la Provincia, se espera que los deportistas participen esta noche, de los festejos de la Noche Más Larga en la capital fueguina y, con posterioridad, se trasladen al norte de la Isla Grande.

 

El Seleccionado forma parte de un proyecto que nació en 2011 “con la premisa de integrar a las personas que tienen acondroplasia, el trastorno de crecimiento de los huesos que provoca el tipo más común de enanismo”.

 

Entre sus logros más destacados, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) les otorgó -en 2016- la indumentaria oficial. Aunque el primer acercamiento con la dirigencia tuvo lugar en junio del año pasado, cuando el presidente Claudio Tapia recibió a los jugadores en Ezeiza y les brindó su apoyo.

 

“La frutilla del postre fue la invitación al partido de la Selección Nacional frente a Perú en la Bombonera por las Eliminatorias, donde llegaron a cruzar palabras con Gianni Infantino y Alejandro Domínguez, máximas autoridades de FIFA y Conmebol”.

DI MARÍA, bajo la lluvia, en el frío, de noche

Me acuerdo cuando recibí la carta del Real Madrid. La rompí antes de abrirla.  Esto pasó en la mañana de la final del Mundial 2014, exactamente a las 11. Yo estaba sentado en la camilla a punto de recibir una infiltración en la pierna. Me había desgarrado el muslo en los cuartos de final, pero con la ayuda de los antiinflamatorios ya podía correr sin sentir nada. Les dije a los preparadores estas palabras textuales: “Si me rompo, déjenme que me siga rompiendo. No me importa. Sólo quiero estar para jugar”.

Y ahí estaba, poniéndome hielo en la pierna, cuando el médico Daniel Martínez entró al cuarto con un sobre en la mano y me dijo: “Ángel, mirá, este papel viene del Real Madrid”.

“¿Cómo? ¿Qué me estás diciendo?”, le dije.

Me contestó: “Bueno, ellos dicen que no estás en condiciones de jugar. Y nos están forzando a que no te dejemos jugar hoy”.

Inmediatamente entendí lo que estaba pasando. Todos habían escuchado los rumores de que el Real quería comprar a James Rodríguez después del Mundial, y yo sabía que me querían vender para hacerle lugar a él. Así que no querían que su jugador se rompiera antes de venderlo. Era así de sencillo. Ese es el negocio del fútbol que la gente no siempre ve.

Le pedí a Daniel que me diera la carta. Ni siquiera la abrí. Solamente la rompí en pedacitos y le dije: “Tirala. El único que decide acá, soy yo”.

No había dormido mucho la noche anterior al partido. En parte porque los hinchas brasileños habían estado tirando fuegos artificiales y petardos durante toda la madrugada, pero incluso aunque hubiera estado todo en silencio, creo que igual no iba a poder dormir. Es imposible explicar la sensación que uno tiene antes de una final de un Mundial, cuando todo lo que alguna vez soñaste se te pasa por delante de tus ojos.

Sinceramente quería jugar ese día, incluso si se terminaba mi carrera. Pero tampoco quería hacerle las cosas más difíciles al equipo. Así que me desperté muy temprano y fui a ver a nuestro técnico, Alejandro Sabella. Teníamos una relación muy cercana, y si le llegaba a decir que quería jugar, seguramente él iba a sentir la presión de ponerme. Así que le dije honestamente, con una mano en el corazón, que él debía poner al jugador que él sintiera que tenía que poner.

“Si soy yo, soy yo. Si es otro, entonces será otro. Yo sólo quiero ganar la Copa. Si me llamás, voy a jugar hasta que me rompa”, le dije.

Y entonces me largué a llorar. No lo pude evitar. Ese momento me había sobrepasado, era normal.

Chris Brunskill Ltd/Getty Images

Cuando tuvimos la charla técnica antes del partido, Sabella anunció que Enzo Pérez iba a ser titular, porque estaba al cien por ciento en lo físico. Y bueno, juega él, todo bien. Igualmente, me hice una infiltración antes del partido, y después me di otra durante el segundo tiempo, así podía estar preparado para jugar, si me llegaba a tocar la chance de entrar.

Pero el llamado nunca llegó. Perdimos la Copa del Mundo. Fue el día más difícil de mi vida. Después del partido, los medios empezaron a decir cosas feas del por qué no había jugado. Pero lo que les estoy diciendo es la pura verdad.

Lo que todavía me da vueltas por la cabeza es ese momento en el que voy a hablar con Sabella y me largo a llorar enfrente de él. Siempre me voy a preguntar si él pensó que yo lloraba porque estaba nervioso.

Y en verdad, no tuvo nada que ver con los nervios. Estaba totalmente emocionado por todo lo que ese momento significaba para mí. Estábamos tan cerca de lograr el sueño imposible.

Las paredes de nuestra casa supuestamente eran blancas. Pero nunca me las acuerdo como blancas. Al principio, eran grises. Después se pusieron negras, por el polvillo del carbón. Mi papá era un trabajador del carbón, pero no de los que trabajan en una mina. ¿Alguna vez has visto hacer carbón? Las bolsitas que comprás en cualquier negocio para hacer el asado vienen de algún lugar, y la verdad es que la carbonería es un trabajo muy sucio. Mi viejo solía trabajar abajo de un techo de chapa en nuestro patio y después le tocaba embolsar todos los pedazos de carbón para poder venderlos en el mercado. Bueno, no era sólo él. Tenía sus pequeños ayudantes, eh. Antes del colegio, nos despertábamos con mi hermanita para ayudarlo. Teníamos 9 ó 10 años, que es la edad perfecta para embolsar carbón, porque lo podés transformar en un juego. Cuando llegaba el camión, teníamos que llevar las bolsas pasando por el living y después pasar por la puerta de entrada, así que en definitiva, toda nuestra casa quedaba totalmente negra.

via Ángel di María

Pero con eso comíamos, y de esa forma mi padre nos salvó de que nos sacaran la casa.

Durante un tiempo, cuando yo era un bebé, a mis padres les iba bien. Pero después mi papá trató de hacer una buena acción para alguien, y eso nos cambió la vida. Un amigo le pidió que le saliera de garante para su casa, y mi papá confió en él. Pero el tipo dejó de pagar y de un día para el otro, desapareció. Así que el banco fue directamente a buscar a mi viejo, que se encontró ahogado teniendo que pagar por dos casas y encima tener que alimentar a nuestra familia.

Su primer negocio no fue el carbón. Trató de convertir la parte del frente de nuestra casa en un pequeño negocio. Compraba bidones de lavandina, cloro, detergentes, todas cosas de limpieza; después los dividía en botellitas y los vendía en nuestro living. Si vivías en nuestro barrio, no tenías que ir a un negocio para comprar un envase de CIF. Era carísimo. Entonces venías a lo de los Di María y mi mamá te vendía un pote por un precio mucho más conveniente.

Todo andaba bastante bien hasta que un día, el varoncito les arruinó todo y por poco no se mató.

Sí, es verdad, ¡de chiquito yo era un hijo de puta!

No es que en verdad fuera malo, es sólo que tenía demasiada energía. Era hiperactivo. Un día, mi mamá estaba vendiendo en nuestro “negocio” y yo estaba jugando en el andador. El portón de entrada estaba abierto, cosa de que los clientes pudieran pasar, mi mamá se distrajo, yo empecé a caminar… a caminar… seguí caminando…. ¡tenía ganas de explorar, viste!

Me fui directo a la mitad de la calle y mi mamá tuvo que correr como loca para salvarme de que me atropellara un auto. Por la manera en que ella lo cuenta, fue bastante dramático. Ese fue el último día del negocio de limpieza de Di María. Mi mamá le dijo a mi papá que era demasiado peligroso, y que teníamos que buscar algo distinto.

Ahí fue cuando él escuchó que había una persona que traía los barriles de carbón de Santiago del Estero. Pero lo gracioso es que ni siquiera teníamos la plata como para poder vender carbón. Mi viejo tuvo que convencer a esta persona para que le mandara los primeros cargamentos, cosa de que él los vendiera y así empezar a pagarle.

Así que cuando mi hermana o yo pedíamos por golosinas o cualquier cosa, mi papá nos decía: “¡Estoy pagando dos casas y encima un camión lleno de carbón!”.

Me acuerdo de que un día estábamos embolsando el carbón con mi papá, y hacía mucho frío y llovía. Estábamos abajo del techo de chapa. Era durísimo estar ahí. Después de un rato, yo me iba al colegio, que estaba más calentito. Pero mi papá se quedaba embolsando ahí todo el día, sin pausa. Porque si no lograba vender el carbón ese día, nosotros no teníamos nada para comer, así de simple. Y yo pensaba, y de verdad lo creía: Va a llegar un momento en que todo cambie para bien.

Por eso, yo al fútbol le debo todo.

A veces, ser un quilombero tiene sus beneficios. Yo empecé en el fútbol muy temprano, porque a mi vieja la estaba volviendo loca. Me había llevado al pediatra cuando tenía 4 años, y le dijo: “Doctor, no para un segundo de correr. ¿Qué puedo hacer?”.

Y como era un buen médico argentino, obviamente le contestó: “¿Qué puede hacer? Fútbol”.

Así empecé mi carrera futbolística.

via Ángel di María

Estaba obsesionado. Era lo único que hacía. Jugaba tanto pero tanto a la pelota, que cada dos meses, los botines se me hacían bolsa. Mi mamá me los pegaba con Poxi-ran, porque no teníamos la plata para comprar nuevos. Cuando tenía 7 años, ya debía ser bastante bueno, porque después de meter 64 goles para el equipo de mi barrio en el año, mi mamá viene un día y me dice: “Los de la radio quieren hablar con vos”.

Fuimos a la radio para que me hicieran una nota. Era tan tímido que apenas si pude hablar.

Ese año, mi papá recibió un llamado del entrenador de Rosario Central. Le dijo que me quería ver jugar ahí. La verdad es que fue una situación muy graciosa, porque él siempre fue fanático de Newell’s Old Boys. Mi mamá es muy hincha de Central. Si no sos de Rosario, no vas a poder entender nunca la pasión y la rivalidad que hay. Es a muerte. Cada vez que se jugaba el clásico, mis viejos gritaban como locos, se dejaban los pulmones en cada gol, y el que ganaba se la pasaba cargando al otro por un mes.

Así que se imaginan lo emocionada que estaba mi mamá cuando se enteró de que me llamaban de Central.

Mi papá dudaba: “Uh, no sé, es medio lejos. ¡Son 9 kilómetros! No tenemos auto. ¿Cómo lo vamos a llevar hasta allá?”.

Y mi mamá le dijo: “¡No, no, no! No te preocupes, yo lo llevo. ¡No es ningún problema!”.

Y ahí es cuando nació Graciela.

Graciela era una bicicleta amarilla, oxidada, con la que mi mamá me llevaba todos los días al entrenamiento. Tenía un canastito adelante y espacio para llevar uno más atrás, pero había un problema, porque mi hermanita también tenía que venir con nosotros. Entonces mi papá con una sierra le cortó un cuadrillo de cada lado del canastisto, que es donde se sentaba mi hermana.

Así que imaginen esto: una mujer andando en bicicleta por todo Rosario, con un pibe atrás y una nenita adelante, más un bolso deportivo, con mis botines y algo de comer, en el canasto de adelante. En subida. En bajada. Pasando por los barrios más difíciles. Bajo la lluvia. En el frío. De noche. No importaba. Mi mamá sólo seguía pedaleando.

Graciela nos llevaba donde tuviéramos que ir.

Así y todo, la verdad es que mi época en Central no fue fácil. De hecho, creo que si no fuera por mi mamá, habría dejado el fútbol. No una vez, sino dos. Cuando tenía 15 y todavía no había crecido, tenía un técnico que estaba bastante loco. Le gustaban los jugadores muy físicos y agresivos, y ese no era demasiado mi estilo, viste. Un día, no salté en un córner y al terminar el entrenamiento, nos juntó a todos y ahí, se dio vuelta y me miró.

“Sos un cagón, sos un desastre. Nunca vas a llegar a nada. Vas a ser un fracaso”, dijo.

Me destruyó. Antes de que terminara de hablar, yo ya me había largado a llorar delante de todos mis compañeros, y al toque me fui de la cancha corriendo.

Capucine Bailly/The Players’ Tribune

Cuando llegué a mi casa, me fui directo a mi pieza para llorar solo. Mi mamá se dio cuenta de que había pasado algo, porque cada vez que volvía de un entrenamiento, lo primero que hacía era dejar las cosas y salir a la calle a seguir jugando a la pelota. Entró en mi habitación y me preguntó qué pasaba. Me dio un poco de miedo contarle toda la verdad, porque me preocupaba que agarrara la bici y se fuera pedaleando hasta el club para darle una trompada al técnico. Ella era una persona muy tranquila, pero si le tocabas a uno de los nenes, agarrate… ¡man, empezá a correr!

Le dije que me había metido en una pelea, pero se dio cuenta de que era mentira. Así que hizo lo que todas las madres del mundo hacen en esa situación: llamó por teléfono a la madre de un compañero para saber qué había pasado.

Cuando volvió a mi cuarto, yo seguía llorando y le dije que quería dejar el fútbol. Al día siguiente, no podía ni salir de mi casa. No quería ir al colegio. Me sentía humillado. Pero mi mamá se sentó en mi cama y me dijo: “Vas a volver, Ángel. Vas a volver hoy. Y a ese le vas a demostrar”.

Volví al entrenamiento ese día y ahí pasó una cosa increíble. Para empezar, ninguno de los chicos se burló de mí, al contrario, me ayudaron. En cada pelota que venía por arriba, los defensores me dejaban ganar de cabeza. Casi que se aseguraban de que me sintiera seguro. Y eso que el fútbol siempre es competitivo, especialmente en Sudamérica. Cada uno que juega está tratando de tener una vida mejor, viste. Pero siempre, siempre me voy a acordar de ese día, porque mis compañeros vieron que estaba sufriendo y me ayudaron.

Así y todo, yo era muy chiquito y flaquito. A los 16, todavía no me habían promovido, y mi papá se empezó a preocupar. Una noche estábamos sentados en la cocina y me dijo: “Tenés tres opciones: Podés trabajar conmigo. Podés terminar la escuela. O podés probar otro año más con el fútbol. Pero si no funciona, vas a tener que venir a trabajar conmigo”.

No dije nada. Era una situación complicada. Necesitábamos la plata.

Pero ahí saltó mi mamá y dijo: “Un año más en el fútbol”.

Eso fue en enero.

En diciembre de ese año, en el último mes del plazo que nos habíamos puesto, debuté en Primera con Rosario Central.

Nick Laham/Getty Images

Desde ese día empezó mi vida deportiva. Pero en verdad, la lucha había empezado mucho antes. Empezó con mi mamá pegándome los botines para poder seguir usándolos, y pedaleando con Graciela bajo la lluvia. Incluso cuando debuté profesionalmente en la Argentina, todavía era una lucha. Creo que la gente que no es de Sudamérica no puede terminar de entender cómo es. Hace faltar vivir ciertas experiencias para creerlas.

Nunca me voy a olvidar cuando nos tocó jugar un partido de Libertadores en Colombia contra Nacional de Medellín. El avión no es es mismo que cuando estás en la Premier League o en La Liga. Ni siquiera es el mismo que cuando jugás en Buenos Aires. Por entonces, Rosario no tenía aeropuerto internacional. Te presentabas en ese pequeño aeropuerto, y el primer avión que estuviera ese día era al que te subías. No hacías preguntas.

Así que nos presentamos para ir a Colombia… y en la pista había uno de esos aviones enormes de carga. ¿Viste esos que tienen una rampa atrás, en los que suben autos y containers? Bueno, ése era nuestro avión. Un Hércules.

Bajan la rampa y ahí los trabajadores empiezan a cargar colchones. Y los jugadores nos mirábamos entre nosotros como diciendo… ¿¡Qué!?

Y nos subimos al avión, y los de mantenimiento que nos dicen: “No, ustedes van atrás, chicos. Acá tienen, usen estos auriculares”.

Nos tuvieron que dar esos protectores auditivos gigantescos que usan los militares para tapar el ruido. Nos subimos y había algunos asientos y los colchones para que nos sentáramos. Por 8 horas. Para un partido de Copa Libertadores. Cerraron la rampa y se puso todo negro. Y ahí estábamos nosotros, en los colchones, con los cosos estos sobre las orejas, casi sin poder escucharnos a nosotros mismos. Y el avión empieza a carretear, y nos empezamos a mover, y después en el despegue, nos vamos todos para atrás, y uno de los compañeros grita: “¡Nadie toque el botón rojo! ¡Si se abre esta puerta, nos vamos todos a la mierda!”.

Fue increíble. Si no lo hubiera vivido, sería difícil de creer. Pero están mis compañeros de testigos. Pasó de verdad. Esa fue nuestra versión de un avión privado. ¡Un Hércules!

Aunque no lo crean, ese recuerdo me da un poco de alegría. Cuando estás tratando de triunfar en el fútbol argentino, tenés que hacer lo que sea necesario. Y al avión que aparezca ese día, te subís sin hacer preguntas.

Después, si te llega la oportunidad, te tomás el avión con un boleto de ida. Para mí, esa oportunidad fue en Portugal con el Benfica. Quizás muchos hoy miran a mi carrera y dicen: “Wow, se fue al Benfica, después al Real Madrid, al Manchester United, al PSG”, y les parece fácil. Pero no se dan una idea de cuántas cosas pasaron en el medio. Cuando llegué al Benfica, apenas si jugué durante dos temporadas. Mi papá dejó el trabajo para irse a Portugal conmigo, y tuvo que estar separado por un océano de distancia con mi mamá. Había noches en que lo escuchaba hablando por teléfono con ella, y lloraba de lo que la extrañaba.

Por momentos, todo parecía como un gran error. No jugaba, lo único que quería era irme, volver a casa.

Armando Franca/AP Photo

Hasta que los Juegos Olímpicos de 2008 cambiaron mi vida. Me convocaron de la Selección a pesar de que yo no jugaba nunca para el Benfica. Nunca me lo voy a olvidar. Ese torneo me dio la oportunidad de jugar con Leo Messi, el extraterrestre, el genio. Nunca me divertí tanto jugando al fútbol como en ese torneo. Lo único que tenía que hacer era correr al vacío. Empezaba a correr, y la pelota me llegaba al pie. Como si fuera magia.

Los ojos de Leo no son como los tuyos o los míos. Miran de lado a lado, como los de cualquier ser humano. Pero él también es capaz de mirar a todos desde arriba, como un pájaro. No entiendo cómo es posible, pero es así.

Hicimos todo el camino hasta llegar a la final contra Nigeria, y ese probablemente haya sido el día más increíble de mi vida. Meter el gol que le da el oro a la Selección… no se pueden imaginar la sensación.

Tienen que entender que yo tenía 20 años y ni siquiera jugaba en el Benfica. Mi familia estaba separada. Estaba en un momento de desesperación antes de que me llegara esa convocatoria. En sólo dos años, gané la medalla de oro, empecé a jugar en el Benfica y me vendieron al Real Madrid.

Fue un momento de orgullo no sólo para mí, sino también para toda mi familia y para todos mis amigos que me apoyaron durante todos esos años. Me dicen que mi padre era mejor jugador que yo, pero se rompió las rodillas cuando era joven y su sueño de ser futbolista murió. Y me dicen que mi abuelo todavía era mejor que él, pero perdió las dos piernas en un accidente de tren, y ahí murió su sueño.

Mi sueño estuvo cerca de morir tantas veces.

Pero mi papá siguió trabajando bajo el techo de chapa… mi mamá siguió pedaleando…. y yo seguí corriendo al vacío.

No sé si ustedes creen en el destino, pero cuando metí mi primer gol para el Real Madrid, ¿saben el nombre del equipo contra el que jugábamos?

Hércules CF.

Fue un largo camino.

Pero quizás ahora entiendan por qué estaba llorando delante de Sabella antes de la final del Mundial 2014. No estaba nervioso. No estaba preocupado por mi carrera. Ni siquiera estaba preocupado por no empezar el partido.

Con una mano en el corazón, la verdad es que lo único que quería era que lográramos nuestro sueño. Quería que se nos recordara como leyendas en nuestro país. Y estuvimos tan cerca.

Por eso es tan decepcionante cuando veo la reacción que hay con el equipo en los medios en Argentina. Hay momentos en que el pesimismo y las críticas se van de las manos. No es sano. Somos todos seres humanos, en nuestras vidas nos pasan cosas que la gente no llega a ver.

De hecho, justo antes del final de las Eliminatorias, empecé a ir a un psicólogo. Estaba pasando un momento complicado en mi cabeza, y normalmente puedo confiar en mi familia para salir de esas situaciones. Pero esta vez, la presión de la Selección era demasiado grande, así que fui a un psicólogo y realmente me ayudó. En los últimos dos partidos, me sentí mucho más suelto y relajado.

Me recordé a mí mismo que formaba parte de uno de los mejores equipos del mundo, y que estaba jugando para mi país, viviendo el sueño que tenía desde chico. A veces, como profesionales, nos podemos olvidar de estas pequeñas cosas.

El juego volvió a transformarse en un juego.

Sergey Pivovarov/AP Photo

Pienso que en esta época, la gente te sigue en Instagram o en YouTube y sólo ven los resultados, pero no ven el precio. No saben lo que viviste para llegar hasta ahí. Me ven sosteniendo a mi hija y sonriendo con la Champions League en la mano y se piensan que todo es perfecto. Pero quizás no saben que justo un año antes de que nos sacaran esa foto, ella nació prematura y pasó dos meses en el hospital, conectada a un montón de cables y de tubos.

Quizás me ven llorando con la Copa y se piensen que yo lloro por el fútbol. Pero en realidad estoy llorando porque mi hija está ahí en mis brazos para vivir ese momento conmigo.

Ven la final del Mundial, y todo lo que ven es un resultado.

0-1.

Pero no ven todo lo que muchos de nosotros tuvimos que luchar para poder llegar hasta ese momento.

No saben sobre nuestras paredes del living que de blancas se transformaban en negras.

No saben sobre mi mamá andando con Graciela bajo la lluvia y en el frío, por sus hijos.

No saben del Hércules.

Ángel Di María

ARGENTINA
Cred:theplayerstribune

¿Qué le pasó a Messi? Se transformó en un verdadero enigma

IZHNY NÓVGOROD, Rusia – En medio de la hecatombe argentina, otra debacle se está llevando la atención mundial: la de Lionel Messi . Nadie entiende lo de ayer, nadie alcanza a interpretar su extraño gesto mientras sonaba el himno nacional antes del partido con Croacia , nadie acierta a decir qué le sucede en la cancha, pero todos coinciden: al “10” le pasa algo serio, el mejor jugador del mundo no puede ser lo que se vio hasta ahora en el Mundial .

No brilló durante el partido contra Croacia, poco participativo y taciturno, hay preocupación por saber ¿Qué le pasó a Messi?
No brilló durante el partido contra Croacia, poco participativo y taciturno, hay preocupación por saber ¿Qué le pasó a Messi?

Es cierto lo que dijo ayer Jorge Valdano: “La selección juega como si Messi no existiera”. En el primer tiempo ante Croacia, Messi recibió 11 pases de sus compañeros, ninguno se la entregó más de dos veces y el mejor jugador del mundo tocó la pelota 20 veces en total. Y era curioso, porque mientras el partido fue partido, la Argentina mostró trazos de algo llamativo: se las arreglaba para jugar sin Messi. El problema es que eso es una locura teniendo a Messi. Jorge Sampaoli, que lo dirigió durante un año en la selección, debe tener alguna explicación.

Pero así como la selección juega como si Messi no existiera, Messi jugó ayer como si no estuviese en su cuarto Mundial. Le dolerá a aquellos que con razón sostienen que el rosarino es mucho, pero mucho más jugador que Cristiano Ronaldo, pero no por ello deja de ser verdad: el portugués mostró, en apenas un partido, todo lo que se le reclama al Messi vestido de celeste y blanco. Todo lo que ayer no se vio.

Resumen del partido Argentina – Croacia en el Mundial de Rusia 2018

3:45

El infausto penal fallado ante Islandia fue un antes y un después para el “10”, que a partir de ese error se autoflageló públicamente -“me hago cargo”- y entró en una espiral depresiva. Del bunker de la selección llegaban noticias de que su ánimo seguía siendo sombrío, y la pregunta surgía natural: ¿tan mal estaba Messi por errar un penal? Falló varios en su carrera, de hecho cuatro de los últimos siete que había lanzado. ¿Puede un hombre de tanta experiencia y recursos futbolísticos hundirse de tal manera ante lo que no deja de ser siempre una posibilidad en el deporte?

El problema, si es que se lo puede definir así, es que Messi creció acostumbrado a ser el salvador de todos sus equipos. De chico recibía un alfajor por cada gol, y llegaba a meterlos (y comerlos) a más de media docena por partido para dar vuelta situaciones complicadas. Ese Messi no existe más, como tampoco el de los arranques eléctricos y vertiginosos que convertían en tierra arrasada las defensas rivales. El Messi de hoy es otro, un “caminador” que a los 31 años filtra pases y busca el momento justo para escurrirse él entre los defensas. No tiene la energía ni la vitalidad de antaño. El Messi de hoy es ese al que, un día antes de la hecatombe croata, el diario inglés “The Guardian” cuestionó como futbolista por primera vez que se recuerde en la prensa anglosajona. “Sus números revelan un rendimiento de bizarra y sedentaria monotonía”, escribió el medio. Entre las cifras que destacó están los 7,61 kilómetros que corrió ante Islandia -“menos que cualquier otro jugador de campo en 90 minutos”- y el dato de que, sin pelota, se movió menos incluso que Kasper Schmeichel y Hugo Lloris, que son futbolistas, sí, pero juegan como arqueros.

No brilló durante el partido contra Croacia, poco participativo y taciturno, hay preocupación por saber ¿Qué le pasó a Messi?
No brilló durante el partido contra Croacia, poco participativo y taciturno, hay preocupación por saber ¿Qué le pasó a Messi? Fuente: AFP

El capitán de la selección encaró sólo 17 “sprints” y nunca superó los 25 kilómetros por hora corriendo, a un mundo de distancia de los 34 de Cristiano Ronaldo y más lento incluso que veteranos como David Silva y Andrés Iniesta o un mediocampista como Sergio Busquets.

Todo fue incluso peor ante Croacia, y la solución no pasa por lo que dio a entender Diego Maradona desde la tribuna, al hacer el gesto de unos testículos gigantes. Le pedía más fuerza a la selección, seguramente también a Messi.

¿Es eso lo que le falta al rosarino? Nadie vería excesivo que pusiera un poco más de garra en situaciones como las de ayer, pero es una incógnita lo que pasa por la cabeza del “10” en partidos de desarrollo tan extraño y trágico como el de Nizhny Nóvgorod. ¿Cree acaso que todo esto ya no tiene sentido, que la selección es un caso perdido? Quizás por eso ayer, cuando sus compañeros lo necesitaron, progresivamente dejaron de encontrarlo. No es su culpa, en cambio, que tras 14 años en la selección se siga hablando de cómo aprovecharlo. Fallaron los demás mucho más que él. Y de no ser por él, la Argentina no habría superado las eliminatorias y llegado a Rusia.

No brilló durante el partido contra Croacia, poco participativo y taciturno, hay preocupación por saber ¿Qué le pasó a Messi?
No brilló durante el partido contra Croacia, poco participativo y taciturno, hay preocupación por saber ¿Qué le pasó a Messi? Fuente: LA NACION – Crédito: Santiago Filipuzzi / Enviado especial

La vida privada de cualquier persona, incluso si es tan famosa como Messi, tiene poco que ver con lo que hagan como deportistas. Pero influye, claro que influye. Cuatro días atrás, el matrimonio Messi salió a neutralizar un artículo envenenado con un posteo en redes sociales. Lo hizo en plena madrugada rusa, ya más allá de la medianoche en España. No era un asunto menor, de lo contrario los Messi lo habrían ignorado.

Pero despejado el asunto, el tema principal es lo que suceda con ese regalo que el dios del fútbol le dio a la Argentina. Tener a Messi y no saber qué hacer con él fue siempre un problema. Ahora se suma otro: la situación del propio Messi. Es como si tampoco él supiera qué hacer consigo mismo. Lo dio a entender Diego Simeone con una inquietante pregunta en los segundos finales del ya megaviralizado audio que se filtró: “Si vos tenés que elegir a Messi o (Cristiano) Ronaldo para un equipo normal, ¿a quién elegirías?”.

Messi en Argentina es darle una linterna a un ciego, tituló El País de Madrid

La prensa internacional opinó duramente a propósito del resultado del partido que la selección nacional empató ante Islandia. A continuación uno de los artículos con la firma de José Sámano-

MESSI, Del placer al deber

Moscú – Con permiso del eterno Eduardo Galeano. El viaje del fútbol del placer al deber que laceraba al inolvidable escritor uruguayo tiene en Messi a un polizón angustiado por tal travesía entre Barcelona y Argentina. El Messi albiceleste es demasiado solemne. Con más amigos que futbolistas de fundamento a su alrededor. El colegueo futbolístico con Biglia, pongamos por caso, nunca será el mismo que con Xavi e Iniesta. Biglia o tantos otros de su Argentina que no serían de su exclusiva pandilla azulgrana cuando el asado dejara paso al fútbol.

El resultado es un Leo poco natural, demasiado despojado de su sentido recreativo del juego, al que siempre ha estado ligado desde que era un mocoso rosarino. Aquel chiquillo que se hizo niño en Barcelona jamás regresó a su infancia barrial y cada viaje de vuelta lo ha tenido que hacer como un adulto prematuro. Como sus paisanos se perdieron su parvulario hace tiempo que le exigen sin miramientos que pague su deuda. Se la reclamaron por las bravas y, tras su amago de retirada de la selección, ahora casi se lo suplican. El maestro Galeano diría: “Señor Messi, una pizca de fútbol por favor”. Y Messi está por la labor. Lleva tatuado en el alma que solo es un argentino de paso por Barcelona.

Así que, de alguna manera, Messi se empeña en ser Messi donde ni siquiera él, tan único, puede serlo. Tal desamparo llega a ser tan conmovedor que el diez no encuentra consuelo ni en los penaltis. Nunca fueron su fuerte, pero mientras en el Barça se redime a menudo con insultante facilidad, en la selección argentina todo le cuesta más de un mundo.

No hay duda de su castrense compromiso, lo que no evita pensar acerca de lo inconveniente de la sobrecarga. Si en el Barça Messi puede ser todo o solo parte según cómo discurra tal o cual jornada, Argentina requiere que sea Leo a cada segundo. Si en el Camp Nou hay un rato que no es Iniesta, Iniesta hace de Iniesta. Lo mismo que le pueden suplantar Busquets a lo suyo y antes Ronaldinho, Neymar, Xavi… El problema es que si la Pulga no hace de Mascherano o de Biglia, Mascherano y Biglia se representan a sí mismos. Lo que no conviene a una Argentina que para más descoloque de Messi trata a la pelota, su mejor amiga, como si fuera una cualquiera. Con Argentina aún tiene que ser más que Messi, lo que ya es el colmo.

Así no hay manera de ligarse a Messi. El hombre se desanima, se desgañita para sus adentros rosarinos y acaba sin energía. Y sin respuestas. Vaya una sobre la marcha: no se puede tener un Velázquez colgado junto a la campana de la cocina. Por muy Velázquez que sea.

Foto.Abedin Taherkenareh/EFE

Argentina lejos del debut soñado

De Moscú

La espera fue larga para Argentina. El debut mundialista llegó finalmente después de la frustración que significó la derrota ante Alemania en Río de Janeiro, pero el recorrido de la reivindicación no será nada sencillo, después de lo que ocurrió ante Islandia en Moscú. El nivel del seleccionado continúa lejos del ideal, y el empate no le deja espacio para errores a este plantel, si pretende obtener la clasificación a la próxima instancia.

El seleccionado tuvo puntos fundamentales en su primer duelo, que no le permitieron ofrecer una actuación convincente. En primer lugar, la falta de entendimiento entre Caballero y los defensores, sobre todo con los marcadores centrales. Tanto Rojo como Otamendi le entregaron la pelota de manera comprometida en algunas ocasiones, y el riesgo de que terminara en gol de los islandeses fue grande. Inclusive, la acción que finaliza con la definición de Finnbogason para llegar a la igualdad, se inicia con un pase de Rojo que el arquero tiene que rechazar cuando se le acercaba un rival.

Otro de los factores determinantes del juego fue la resolución de Sergio Agüero en el gol. El delantero convirtió por primera vez en una Copa del Mundo, la tercera que disputa, con un giro dentro del área para dejar atrás a su marcador, y remató de zurda para ubicar la pelota cerca del ángulo derecho de Halldorsson. El ex jugador de Independiente logró quitarse el estigma de no haber podido gritar un gol tanto en Brasil como en Sudáfrica. A partir de este festejo, Agüero tal vez pueda salir favorecido anímicamente para poder explotar toda su capacidad en el resto del torneo.

La falta de acompañamiento a Messi en la zona de creación es asombrosa, y ese es uno de los aspectos más preocupantes. El capitán careció de un hombre que pudiera ingresar en su misma sintonía, y hasta tenía que retrasarse varios metros para poder estar en contacto con la pelota. De esa manera, Messi hacía un desgaste grande para llevarla desde la mitad de la cancha, eludir a los rivales, y luego encontrar a un compañero libre. La acumulación de tareas le fue quitando inventiva a medida que fueron pasando los minutos.

El ingreso de Banega en la segunda parte le dio una opción a Messi de poder localizar a un socio futbolístico, aunque en muy pocas veces pudieron encontrarse con acierto. La gran chance que tuvo el capitán para convertir, a través de un penal, no la pudo aprovechar ante la gran respuesta de Halldorsson. En el final del partido, Messi también estuvo cerca con un remate cruzado, llegando en diagonal de derecha hacia la izquierda, pero la pelota salió al lado del palo.

La falta de decisión de Salvio para convertirse en un futbolista que le otorgue salida desde el fondo por la franja derecha, también fue otra de las clave del encuentro. El ex Lanús llegaba hasta la mitad de la cancha, y luego no se animaba a buscar el desequilibrio para avanzar hasta el área islandesa. Además, en muchas oportunidades no pudo ganar el duelo aéreo con el delantero que se trasladaba por su sector. El que tampoco aportó mucho desde el otro lado fue Tagliafico, al que se lo vio bastante dubitativo cuando tuvo que combinar con los volantes.

La incapacidad de los islandeses para dominar la pelota y no poder avanzar de manera ordenada fue otra de las imágenes que exhibió el partido. Su medio para llegar al área de Caballero era con pelotazos largos para que alguno pudiera bajar la pelota con la cabeza, y a partir de ahí poder encontrar alguna chance de rematar al arco. Lo curioso fue que en varias oportunidades pudieron hacerlo, ante la pasividad de los defensores argentinos.

Argentina terminó el partido con Agüero, Messi, Pavón, Higuaín y Banega, pero a pesar de la apuesta no pudo llegar al segundo gol, que le hubiera permitido tener mayor tranquilidad para encarar el segundo partido, ante Croacia. Las preocupaciones se instalaron rápidamente en el subcampeón del mundo.

Síntesis

1 ARGENTINA: Caballero; Salvio, Otamendi, Rojo, Tagliafico; Mascherano, Biglia; Meza, Messi, Di María; Agüero. DT: Jorge Sampaoli.

 

1 ISLANDIA: Halldórsson; Saevarsson, Arnason, Sigurdsson, Magnusson; Gudmunsson, Gunnarsson,  Hallfredsson, Bjarnason; Sigurdsson; Finnbogason. DT: Heimir Hallgrimsson.

 

Estadio: Spartak (Moscú)

Arbitro: Szymon Marciniak (Polonia).

Goles: 19m Aguëro (A); 23m Finnbogason (I).

Cambios: 53m Banega por Biglia (A), 62m Gislason por Gudmundsson (I), 74m Pavón por Di Maria (A), 75m Skulason por Gunnarsson (I), 83m Higuaín por Meza (A), 88m Sigurdarson por Finnbogason (I).

Incidencias: 64m Halidorsson le contuvo un penal a Messi (A).

 

Podio para “Facu” Di Gennaro

La tercera fecha del torneo de karting Rotax Argentina se corrió este fin de semana en el kartodromo bonaerense que está enclavado en el Autódromo Orscar y Juan Gálvez. Allí dio el presente el piloto fueguino, Facundo Di Gennaro, dispuesto a tener su segunda experiencia en el continente en la categoría Senior Nacional bajo la estructura del equipo Indiana Veloz.
Sin dudas que en un inicio esta presentación se basaría netamente en poder girar y aprender todo lo posible de cara a la competencia del domingo y poder reflejarlo en pista, pero finalmente las cosas se dieron de la mejor forma.
En lo que fueron las acciones en pista, el sábado en las diferentes tandas de pruebas libres Facundo lograba buenos registros y se posicionaba en el top five, y hasta logró meter el 1 en una de ellas. Con lo producido se expandían las expectativas iniciales para la jornada y empezaban los trabajos en busca de afinar aún más el kart. Más tarde se complicaba las cosas dado que delante del fueguino se producía un choque entre varios corredores y no los pudo esquivar impactando con ellos. Por suerte ni su kart ni él tuvieron consecuencias de ese golpe con lo cual pudieron estar en línea de largada para la siguiente tanda libre.
En ella nuevamente lograba una buena performance marcando el cuarto mejor tiempo. Posteriomente vendría la clasificación donde quedaba sexto.
En lo que fue la primera serie, por reglamento se otorga un recargo al debutante con lo cual el “Chino” tuvo que partir del cajón 10 y finalizaba la tanda en el octavo con la satisfacción de haber podido estar a la altura de las circunstancias.
La final tuvo un mejor condimento ya que el volante sureño largaba desde el octavo lugar con todas las expectativas de avanzar. Y así fue, mucha fricción y buenas maniobras lo fueron haciendo adelantarse en el clasificador vuelta a vuelta hasta encontrarse con la bandera de cuadros que le adjudicaba el tercer lugar del podio.
Al respecto Di Gennaro comentó “Es algo muy bueno pero todavía tenemos para seguir aprendiendo y sumando experiencia. Es todo muy diferente a lo que corremos Tierra del Fuego; el grip, la puesta a punto, la presión de las cubiertas, todo es diferente, además de que acá nadie te perdona, van al todo o nada. Es una muy buena experiencia que por suerte la estoy pudiendo concretar y eso es gracias principalmente a mi familia, a mis papás siempre aconsejándome, estando conmigo al pie del cañón, a mis Abuelos, al Equipo Indiana Veloz que me sentí muy cómodo desde el primer día que llegué, unos genios, aprendí muchísimo y siempre dejando el kart un jet. Al Concejal Gastón Ayala, 137 Pizzas y Pasta, Fuego Taller, Lavadero R4, Radio A Caño Lleno de Sergio Alejandro Cachin y bueno a cada una de las personas que de alguna u otra forma me ayudaron, muchas gracias a todos. Ahora a prepararse para la próxima e ir lo mejor que se pueda” finalizó el “Chino” que ya está pensando en el 29 de julio cuando se corra la cuarta fecha en el circuito de Zarate.

A un mes del Mundial, Sampaoli dio la lista de 35 jugadores

El entrenador Jorge Sampaoli oficializó la lista de 35 jugadores preseleccionados de la Selección argentina para el Mundial de Rusia 2018, con cuatro futbolistas que no habían sido parte de su proceso: Franco Armani, Ricardo Centurión, Cristian Ansaldi y Rodrigo Battaglia.

Selección Argentina

@Argentina

[SELECCIÓN MAYOR] Jorge Sampaoli dio a conocer la nómina de 35 jugadores preseleccionados para el Mundial de .

A través de las redes sociales de la Selección argentina, los futbolistas fueron reservados de esta forma ante la FIFA, hasta que Sampaoli decida anunciar los 23 convocados definitivos, lo que ocurrirá el próximo lunes con una conferencia de prensa en Ezeiza, antes de iniciar los entrenamientos en el predio “Julio Grondona” de Ezeiza.

Selección Argentina

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[SELECCIÓN MAYOR] La lista de 23 convocados la dará a conocer Jorge Sampaoli en conferencia de prensa, el lunes próximo a las 13, en Ezeiza.

El borrador de Sampaoli ya estaba escrito hace rato, con más certezas que dudas, y poco espacio para las sorpresas que siempre aparecen en la recta final.

Sobre todo después que el entrenador, en la última gira por Europa, había asegurado que existían pocas chances para hacer una convocatoria de un jugador que no había estado en su proceso que recién cumplirá un año y donde utilizó 55 futbolistas.

Pero ante la publicación de la lista preliminar, aparecen el arquero de River Franco Armani y el extremo de Racing Ricardo Centurión, con serias chances incluso de estar en la convocatoria definitiva para Rusia 2018.

Su soberbio nivel en la Superliga y la Copa Libertadores, más la presión que siempre ejercen hinchas y medios, volcó la balanza del lado de Armani (que le ganará la pulseada a Nahuel Guzmán) y Centurión (que será alternativa para desequilibrar por las bandas).

Dentro de esas “sorpresas”, también se deben incluir al mediocampista Rodrigo Battaglia (Sporting Lisboa de Portugal) y el defensor Cristian Ansaldi (Torino de Italia).

Incluso hay algunos de los 55 jugadores que pasaron por esta gestión que ni siquiera están en la lista preliminar como Agustín Marchesín, Emiliano Rigoni, Fabricio Bustos, Joaquín Correa, Lautaro Acosta, Gerónimo Rulli, Ángel Correa, Augusto Fernández y Erik Lamela.

En su reciente visita al capitán Lionel Messi, Sampaoli acordó los términos de la convocatoria, en la que se “negoció” por algunos jugadores como el emblema Javier Mascherano, a quien el entrenador quería dejar fuera.

Pero el mediocampista del Hebei Fortune de China es uno de los sostenes del grupo albiceleste que viene de conseguir tres finales en los últimos cuatro años, desde el Mundial de Brasil 2014 hacia acá.

Messi, también, entendió que el presente de Armani y Centurión puede ser importante para un torneo de apenas siete partidos y donde la actualidad es tan desequilibrante como la jerarquía.

Salvo imponderables, ya están los elegidos.

Para el Mundial, entonces y salvo imponderables que siempre pueden ocurrir a este nivel con partidos todavía por jugar en distintas Ligas, como arqueros estarán Sergio Romero, Wilfredo Caballero y Franco Armani.

Para el Mundial, además, Sampaoli elegirá a Gabriel Mercado (a la espera de la evolución de su lesión el último fin de semana en Sevilla), Federico Fazio, Nicolás Otamendi, Nicolás Tagliafico, Marcos Rojo y Marcos Acuña.

Como mediocampistas estarán Manuel Lanzini, Eduardo Salvio, Lucas Biglia, Javier Mascherano, Giovani Lo Celso, Éver Banega, Ángel Di María, Guido Pizarro y Ricardo Centurión.

Y para el desequilibrio ofensivo viajarán Messi, Cristian Pavón, Paulo Dybala, Sergio Agüero y Gonzalo Higuain.

Si bien el inicio oficial de las prácticas será el martes 22, a partir del viernes de esta semana ya habrá presencia de jugadores en el predio de Ezeiza.

Se presume que estarán Salvio, Tagliafico, Sergio Agüero y Nicolás Otamendi, ya que su participación en las Ligas de Portugal, Holanda e Inglaterra, respectivamente, finalizó este fin de semana.

También Mascherano negociaba su salida previa de China, porque al torneo todavía le restarán un par de fechas antes del parate por el Mundial.

Cristian Pavón, que el miércoles jugará un encuentro definitorio por la Copa Libertadores con Boca, también podría ser licenciado por unos días después de una temporada desgastante, donde fue el que más partidos jugó para el “Xeneize”.

Los que demorarán su incorporación serán los futbolistas que se desempeñan en Francia, España e Italia, porque esas ligas concluirán el fin de semana del 20 de mayo.

En tanto, “Willy” Caballero, Marcos Rojo y “Chiquito” Romero tienen por delante la final de la FA Cup, el 19, entre Chelsea y Manchester United.

También Marcos Acuña, que el domingo 20 definirá con Sporting Lisboa la Copa de Portugal ante Deportivo Aves.

Lo que sí está claro es el camino previo de la Selección argentina al Bronnitsy Training Centre, el “búnker” a 50 kilómetros de Moscú donde descansarán y alimentarán los sueños de terminar con esta sequía de títulos albicelestes.

El conjunto albiceleste se despedirá de sus hinchas el 29 de mayo, en un amistoso con Haití, en la Bombonera, el mismo escenario donde jugó su último encuentro de Eliminatorias, por decisión dirigencial.

Al día siguiente, la delegación partirá a Barcelona, donde realizará la puesta a punto definitiva en las instalaciones del club de Messi.

El 9 de junio visitará Israel para disputar el último amistoso, en Jerusalem, y desde el 10 estará en Moscú, seis días antes del debut ante Islandia, en el estadio del Spartak.

Pero en las últimas horas, según pudo confirmar NA, surgió una invitación al presidente de AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, que no se puede desaprovechar.

El Papa Francisco quiere darles la bendición antes de desembarcar en Rusia, por lo que debería programarse esa parada técnica en el Vaticano para una foto que recorrerá el mundo entero y acompañará a la Selección, tal como lo hizo en Brasil 2014.

Esta es la lista de citados definida por Sampaoli:

Arqueros: Sergio Romero, Wilfredo Caballero, Nahuel Guzmán, Franco Armani.

Defensores: Eduardo Salvio, Gabriel Mercado, Nicolás Otamendi, Javier Mascherano, Federico Fazio, Marcos Rojo, Marcos Acuña, Nicolás Tagliafico, Ramiro Funes Mori, Germán Pezzella, Cristian Ansaldi.

Mediocampistas: Lucas Biglia, Ever Banega, Giovani Lo Celso, Manuel Lanzini, Enzo Pérez, Pablo Pérez, Leandro Paredes, Guido Pizarro, Rodrigo Battaglia, Ricardo Centurión, Ángel Di María, Diego Perotti, Maximiliano Meza.

Delanteros: Paulo Dybala, Sergio Agüero, Gonzalo Higuaín, Lionel Messi, Mauro Icardi, Lautaro Martínez, Cristian Pavón.

TyC Sports lanzó su publicidad mundialista y estalló la polémica

En Argentina, como en pocos países del mundo, se vive el principal campeonato de fútbol como en pocos lugares. No se puede desconocer el fanatismo de los hinchas argentinos por su Selección, más todavía cuando el Mundial está a la vuelta de la esquina.

En ese marco el marketing juega un rol fundamental para promocionar productos, eventos y, como en este caso, coberturas periodísticas del Mundial de Rusia 2018.

Agarrando los fuertes castigos que existen en Rusia para quienes promuevan la homosexualidad, el spot publicitario de TyC Sports explicitó situaciones alentadas por la “pasión por el fútbol” que no estarían bien vistas en el país presidido por Vladimir Putin.

 

Cred: ElTribuno.com

Ushuaia campeon argentino de Hockey en San Juan

El primer equipo femenino de hockey pista del Ushuaia Rugby Club se consagró campeón al vencer en la final del Campeonato Argentino de clubes al local Universidad de San Juan en el Estadio Aldo Cantoni de esa ciudad, en una apasionante definición por penales australianos que le permitió al equipo fueguino quedarse con la tan ansiada copa.

Tras dejar en el camino a Los Pehuenes en semifinales, Universidad Nacional de San Juan, en condición de local, buscaba retener el título de clubes en el partido decisivo ante su par de Ushuaia Rugby Club. Sin embargo, el equipo fueguino lo impidió y en una final vibrante por shoot out se quedó con el primer lugar del podio.

En apenas dos minutos de juego, Josefina Castañeda Paz aventajó a Ushuaia Rugby Club. Y aunque Carina Guzmán igualó a los 10′, Castañeda Paz se tomó revancha y puso el 2 a 1, a los 11 minutos. Sobre el cierre de la primera etapa, Julieta Luna cambió un penal por gol y estableció el 2 a 2 parcial.

El complemento estuvo cargado de emociones. A los 26′ y 30′, Karina Muñoz anotó en dos oportunidades para el conjunto dirigido por Gabriel Torres, poniendo 4 a 2 el partido a favor de Ushuaia Rugby.

Cuando todo parecía ser de la visita, las sanjuaninas reaccionaron y dieron vuelta el resultado con goles de Luna, Guadalupe Ruiz y Guzman. Pero sobre la chicharra, Lara Iriani sorprendió y puso el 5 a 5 para forzar la definición por penales. En el uno versus uno, Ushuaia Rugby Club venció por 3 a 2 y se alzó con el ansiado título nacional.

Posiciones finales: 1º Ushuaia Rugby Club, 2º U.N.S.J., 3º LOS PEHUENES, 4º Club Colegio del Sur, 5º CLUB CORDILLERANO ESQUEL, 6º AMANCAY, 7º Los Ñires Hockey club, 8º Deportivo Chalten, 9º LOMAS DE RIVADAVIA, 10º VURICLUB, 11º CLUB NAUTICO Y DEPORTIVO RADA TILLY, 12º CIMAH y 13º Club Deportivo Williches. La goleadora: Carina Guzman, jugadora de Universidad Nacional de San Juan, fue la máxima anotadora del certamen con 13 conversiones.

Los demás equipos fueguinos: En el partido por el tercer lugar, Los Pehuenes consiguió doblegar a Club Colegio del Sur y lo venció por 5 a 3, se quedó con el bronce. Victoria Amaya en dos ocasiones y Micaela Bueno anotaron los tantos de un equipo ushuaiense que finalizó en un meritorio cuarto puesto.

Por su parte, las chicas de Los Ñires se despidieron con una alegría, tras vencer 4-3 al Deportivo Chaltén. Los tantos del equipo fueguino los marcaron Camila Suárez (2), María Victoria Caldelari y Catalina Alvarez. De esta manera Los Ñires finalizó en el séptimo lugar.

Por último, las chicas de CIMAH terminaron en el puesto duodécimo tras vencer por walkover 3-0 al Deportivo Williches de Bariloche y luego igualar 4-4 con el Náutico de Rada Tilly(con goles de Carolina Nieto -2-, Carmen Cuello y Eliana Nieto).

Ushuaia en varones entre los cuatro primeros: Los varones del Ushuaia no pudieron meterse en la gran final y cayeron ante la Universidad de San Juan 5-3, dejando todo en la cancha y quemando todas las naves.

En el partido por el bronce, el Deportivo Chaltén se aprovechó de esta situación y superó con contundencia a Ushuaia RC por 4 a 0.

Pese a la derrota los chicos fueguinos consiguieron un valioso cuarto puesto a nivel nacional, jugando un muy buen torneo y dejando muy bien representada a la provincia.

En el cruce decisivo, Calafate Hockey logró quedarse con el triunfo que le permitió subirse a lo más alto del podio por segunda temporada consecutiva. En un partido de ida y vuelta, y con muchas emociones en juego, los santacruceños derrotaron 6-5 a Universidad de San Juan y se quedaron con la copa.

ANSES DECIDIÓ ADELANTAR LOS PAGOS POR EL PARO TOTAL DE ACTIVIDADES EN BANCOS PRIVADOS Y PÚBLICOS

Ante la medida de fuerza anunciada por el gremio bancario del sector bancario para el próximo martes 17 y miércoles 18 de abril, la ANSES informa que quienes tenían asignadas esas fechas de cobro tendrán depositados sus haberes el lunes 16, conjuntamente con quienes ya tenían previsto cobrar en esa fecha:

Jubilados y pensionados cuyos haberes no superen la suma de $8705 y sus documentos terminan en 4, 5 y 6. Titulares de la Asignación Universal por Hijo y por Embarazo, cuyos documentos finalizan en 7, 8 y 9.