Confirmando el trayecto descendiente de los datos de mayo, en junio el efecto del salto de tipo de cambio sobre los otros sectores de la economía real se empieza a ver más claramente. Puntualmente, los sectores de la industria y de la construcción mostraron que junio fue el mes puntual donde los principales golpes de la tormenta se concentraron.
Luego del punto de inflexión de mayo, cuando cayó un 1,2%, la industria se desplomó interanualmente un 8,1% en junio. Mientras tanto, laconstrucción reflejo su primer caída interanual en 15 meses, descendiendo un 0,1 por ciento.
El cambio de tendencia en el segmento de la construcción es un fuerte indicio de que en lo que queda del año la economía real empezará a reflejar un tramo recesivo. Se espera que el golpe en construcción, con una menor demanda por obra pública y un segmento inmobiliario dolarizado, sea notable respecto del boom que experimentó el año pasado.
El dato de junio para la construcción confirma la desaceleración indicada por primera vez en mayo, cuando el crecimiento de 7% (5,8% en el informe original, antes del cambio metodológico que entró en efecto este mes) fue solo la segunda mes en 16 meses que la suba fue de menos de dos dígitos.
La caída en la industria, la más alta desde febrero del año pasado cuando cayó un 6%, fue impulsada por las fuertes contracciones respecto del año pasado en la refinación de petroleo (-19,9%), automotores (-11,8%) y la producción de plasticos (-10,9%).
Estos no fueron los únicos rubros afectados. De los 12 bloques productivos relevados por el Indec, 11 cayeron. Solo la industria metálica mostró un aumento respecto del año anterior, con una suba del 9,8 por ciento.
En el acumulado del año hasta junio se puede ver la desaceleración aún más claramente, con el aumento de apenas 1% representando un recorte sustantivo respecto del 2,4% que la industria venía creciendo hasta mayo.
Tomando en cuenta la disminución en obra pública que se espera para lo que queda en la duración del programa económico acordado a través del Memorándum de Políticas Económicas y Financieras (MPEF) con el Fondo Monetario Internacional, las expectativas son que las proximas variaciones continuen siendo negativas.
Fuente: Infobae-