Dolor país, la pizza ya viene sin cosito

Sin embargo, llevar una especial a casa o pedir una de muzza a domicilio ya no será lo mismo. Por la devaluación y la suba del precio del petróleo, en lo que va del año el cosito de la pizza aumentó un 57%, y varios locales ya realizan los envíos sin el famoso trípode de plástico.

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Santo Día@SantoEnCronica
En la Ciudad se vende. 39 mil pizzas por día, lo que da un promedio de 14 millones de unidades al año. El 30% del total se venden por delivery. Por lo tanto, el mercado anual potencial de los trípodes plásticos serían unas 4.200.000 unidades para poder realizan los envíos.

Hoy en día hay dos tipos de cositos: uno más barato, creado con el material recuperado de cooperativas de cartoneros, y otro premium con los datos de la empresa, creado con polipropileno. El kilo de este último producto, cuyo precio está atado al valor del petróleo, pasó de costar $40 a principio del año a los $88 actuales.

Una fuente del sector explicó a BAE Negocios que la suba tuvo varias consecuencias importantes en el mercado. La primera es el paso de los trípodes premium a los más baratos.

Lo que debería ser motivo de celebración para los fabricantes no lo es tanto, esta vez, por la baja en el consumo: “El que antes consumía 1.000 trípodes por mes, ahora los consume en 50 días”, dijo la misma fuente dando a entender que los comercios venden menos cantidad que el año pasado.

Otra fuente del mercado aseguró que por los nuevos diseños de las cajas, más rígidas, con pizzas más chicas y con menos queso, ya no se están utilizando tanto los trípodes.

Como estrategia para evitar la crisis y poder tener un producto un poco más accesible, empresas que fabrican los trípodes plásticos premium ahora buscan crear cositos con imágenes populares y más económicos, para dejar de lado los productos diseñados a medida.

baenegocios.com

Foto: Derecho en zapatillas

Atrofia muscular espinal: con un emotivo video, exigen acceder al medicamento

Faustino y Benito van a tercer grado y al jardín del Instituto Rivadavia de Villa María en Cordoba y, como otros 250 niños del país, tienen atrofia muscular espinal, más conocida como AME. Junto a sus familiares, están reclamando que la Administración Nacional de Medicamentos (ANMAT) que apruebe y permita el ingreso al país del medicamento para recibir tratamiento.

La AME es una condición neuromuscular degenerativa que provoca la pérdida progresiva de la fuerza muscular, causando debilidad y atrofia en los músculos que cumplen funciones vitales. La Asociación Familias AME Argentina asegura que en el 55 por ciento de los casos implica la muerte de niños antes de los dos años.

Para ralentizar el avance de la condición y mejorar la calidad de vida de quienes la padecen, reclaman que pueda entrar al país, a un precio accesible y con cobertura de las obras sociales la droga Spinraza. Esta es elaborada por un laboratorio estadounidense y es el único tratamiento disponible, aunque actualmente solo lo reciben unos 40 pacientes en Argentina.

“Está aprobado importarlo desde el exterior, pero esto es muy burocrático y a precios muy caros. Cada dosis sale 125 mil dólares, y el primer año necesitan cuatro dosis. Después de por vida tres dosis al año”, le contó Ivana Devalis, la mamá de Faustino y Benito, a través de El Doce.

Fuente: El Doce

Pignanelli : “El peor equipo de los últimos 50 años chocó la calesita”.

En medio de la cuarta jornada consecutiva de escalada del dólar, que este viernes superó la barrera de los $29, el ex presidente del Banco Central y referente económico del Frente Renovador, Aldo Pignanelli criticó al equipo económico de Mauricio Macri, asegurando que la corrida cambiaria “se le fue de las manos” como así también alertó que el alza de la divisa no tiene techo y que repercutirá en los precios.

Al respecto, Pignanelli aseguró: “Hay que saber cómo se mueven los intereses mundiales y hay que anticiparse a los hechos. No podes esperar a que el Tsunami te pase por encima, y eso es lo que está pasando hoy en la Argentina. Realmente llama la atención el amateurismo de quienes integran el equipo económico”.

Mientras la divisa de Estados Unidos se negocia con importante alza por cuarta jornada consecutiva, en una rueda en la que el BCRA renovó la subasta diaria en el mercado mayorista, esta vez por 150 millones de dólares, desde el espacio que lidera Sergio Massa, el referente económico Aldo Pignanelli expresó: “En estas condiciones el dólar no tiene un techo, porque la gente está cobrando el aguinaldo y los pocos pesos que le quedan van al dólar, y los que tenían caja de ahorro o plazo fijo en pesos también se están yendo al dólar. Por otro lado, tenemos muy malas noticias respecto a la inflación de junio, que se está yendo al 3,4%, y eso también presiona sobre el tipo de cambio. Y después hay un fenómeno internacional que es la revaluación del dólar a nivel mundial por la guerra comercial entre China, Estados Unidos y Europa”.

“Estos factores internacionales demuestran que el Gobierno no tenía ni la menor idea de lo que estaba pasando en el mundo, porque todos los países tomaron medidas precautorias por la guerra comercial, y un Gobierno está obligado a planificar y prever este tipo de inconvenientes. Los desequilibrios de las cuentas externas de la Argentina no tienen antecedentes históricos. En el mes de mayo se fugaron casi 6 mil millones de dólares, y tuvimos una balanza comercial negativa de 1.800 millones de dólares en un solo mes. No hay antecedentes históricos, ni siquiera en las peores crisis, de un desaguisado de tal magnitud”, indicó.

“Al Gobierno esto se le fue de las manos. Lamentablemente todo este nivel de dólar se va a ir a precios y entonces se entra en un círculo vicioso: sube el dólar porque sube la inflación y sube la inflación porque sube el dólar. Los que manejan estos temas en el Gobierno son muy incapaces. El peor equipo de los últimos 50 años chocó la calesita. Hay que saber cómo se mueven los intereses mundiales y hay que anticiparse a los hechos, no podes esperar a que el Tsunami te pase por encima, y eso es lo que está pasando hoy en la Argentina. Realmente llama la atención el amateurismo de quienes integran el equipo económico”, advirtió Pignanelli.

Por último, sostuvo: “La única forma de salir de esto es cambiando el modelo. Tenemos que ir a la protección del mercado interno, establecer normas que regulen el ingreso de capitales especulativos golondrina, y tenemos que establecer políticas de control de capitales como ocurre en cualquier país del mundo. Además de hacer un replanteo de la política tributaria, fiscal, monetaria, industrial y productiva. Pero para eso es necesario poder político, y sobre todo un acuerdo político, porque en definitiva la economía depende de la política”, concluyó.

LPO

No es turbulencia: Wall Street le corre el arco a un Macri lleno de dudas

La disparada del riesgo país ilustra elocuentemente el malhumor de los inversores. Ayer el índice que mide JP Morgan cerró en 586 puntos, un 12% por encima del viernes pasado y un récord desde septiembre de 2015. En criollo, la tasa de interés que pagaría hoy por financiarse un Nicolás Dujovne sin control de cambios ni límites al flujo de capitales golondrina y bajo la estricta tutela del staff de Lagarde es tan inaccesible como la que exigían los mercados al “soviético” Axel Kicillof cuando Daniel Scioli todavía aparecía como favorito para suceder a Cristina Kirchner.

Es todo un dato político. Así como en septiembre de 2015 descontaban un giro a la ortodoxia, ganara quien ganase, en el último mes los grandes fondos de inversión parecen haber empezado a descontar que Macri solo gobernará un año más. Y que será un año tenso, muy conflictivo, de depresión económica. Los únicos países del planeta donde la prima de riesgo crediticio es más alta que en Argentina son Venezuela, Ecuador, Líbano y Ucrania. El primero atraviesa una crisis política y humanitaria que incluye más de un millón de emigrados según la ONU. Los dos últimos acaban de ser escenario de guerras.

Es cierto que el mundo no ayuda. La soja cayó ayer otro 0,7% y terminó la rueda en 316,50 dólares por tonelada, su mínimo en 28 meses. El petróleo tocó esta semana los 76 dólares por barril, su máximo en tres años y medio. Es el cóctel más letal posible para el balance de pagos, que en el primer trimestre anotó el mayor déficit de cuenta corriente de la historia según el INDEC. Y para el Tesoro, que es tomador de precios: cobra retenciones atadas a lo primero y paga subsidios atados a lo segundo.

El catalizador de la crisis, sin embargo, fue lo desprotegida que quedó la macroeconomía tras la liberación total de los flujos de capitales de corto plazo que desataron la corrida. Y la sobrecarga de intereses que impuso el vertiginoso ciclo de endeudamiento externo iniciado apenas asumió Macri, en pos del gradualismo ahora abandonado a la fuerza. Como el grueso de esa deuda se tomó en dólares y la economía local funciona en pesos, la devaluación empujó la relación deuda pública externa/PBI de un 57% a un 65% en menos de un semestre. Demasiado cerca del 70% que el FMI considera como límite aceptable para las economías emergentes.

Bolseros

En medio de tal catarata de malas noticias y tras la rueda fatídica en la que el Merval se desplomó un 9% (que habría sido más del 10% si no rebotaban Tenaris y Petrobras por la suba del crudo), la reunión de anteayer del Consejo Directivo de la Bolsa no pudo albergar caras más largas. Varios de los operadores presentes habían caído en la trampa del ascenso a emergentes y habían recomendado comprar (y comprado ellos mismos) acciones que se desplomaron al día siguiente.

El dolor de bolsillos se entreveía en esos rostros entre ofuscados y desconcertados. El CEO del HSBC, Gabriel Martino, y el jefe de Fiat Auto, Cristiano Rattazzi, hicieron lo posible por defender el plan económico. “A mi me sirve el dólar lo mas alto posible”, se sinceró Rattazzi ante un grupito de traders. “Vamos a ver a quién le vendés un auto acá con el dólar a $30”, farfulló uno de ellos al retirarse, sin que lo escuchara el heredero del clan Agnelli.

Es el difícil equilibrio que advierte la economista Marina Dal Poggetto en un informe lapidario que repartió entre los clientes de su consultora EcoGo también anteayer, donde repasa todos los errores cometidos por la administración Cambiemos desde inicios de 2016, aun tras una reunificación cambiaria que reconoce exitosa. ¿Cuáles considera más graves? Haber dejado crecer la bola de nieve de Lebacs hasta que llegó a captar la mitad del ahorro nacional, con un “supermartes” de vencimientos por mes y tasas astronómicas. Haber desarmado los controles sobre el capital golondrina para que los extranjeros se subieran a esa bicicleta y financiaran los déficits. Haber cambiado en el Congreso un stock (el dinero que entró por el blanqueo de capitales) por un flujo (la “reparación histórica” para los jubilados, que encima se quedó corta y no frenó los juicios previsionales). Y haber fijado metas de inflación imposibles de cumplir, además de incompatibles con las metas fiscales y monetarias.

La bicicleta dólar-peso-tasa-dólar fue tan rentable mientras duró que los operadores que saltaron a tiempo no patalean siquiera por un derrape de acciones como el de lo que va de este año, que ya redujo a la mitad en dólares el valor de bancos locales como el Macro o el Supervielle. Lo que todavía no explicó el flamante presidente del Banco Central es si él también saltó a tiempo con los 9 millones de pesos propios que tenía invertidos en ellas hasta mediados de enero, tal como se publicó en esta columna el viernes pasado. Cuando vuelva al Congreso para defender su pliego de designación o la reforma de la Carta Orgánica que exige el Fondo, los senadores se lo preguntarán. ¿Dibujará otro emoticón en un papelito?

Señal de ajuste

Ayer, después de la nueva disparada del dólar y del riesgo país, Macri convocó a Dujovne a una reunión de urgencia con Marcos Peña en la Casa Rosada. El ministro debió suspender toda su agenda de la tarde y se recluyó a solas con el Presidente y el jefe de gabinete para trazar un nuevo plan de contingencia. Un rato antes se había publicado otro dato preocupante: la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) del Ministerio de Trabajo, que dio cuenta del peor mes para el empleo en la construcción desde abril de 2016, cuando Macri había paralizado toda la obra pública con la excusa de auditar todo lo contratado durante el año previo por el ahora preso Julio De Vido.

Lo sabía el lunes Gerardo Martínez, el menos combativo de los directivos de la CGT, que adhirió al paro nacional empujado por los 40.000 empleos que peligran por el ajuste de la obra pública. Lo saben también todos los empresarios que recibió esta semana el flamante ministro de la Producción, Dante Sica. A todos les habló de un semestre “muy duro” por delante. A todos les prometió paliativos que en Hacienda empiezan a mirar con recelo, porque inducen al mercado a detectar una nueva inconsistencia interna.

Para calmar el pánico de los financistas, los halcones reclaman al menos un ensayo general del ajuste fiscal que Peña procura mantener lejos del glosario oficial, al menos en público. Ese ensayo llegó con el despido del 40% del personal de la agencia estatal de noticias Télam que anunció Hernán Lombardi el martes. No por lo que ahorrará (como mucho, 200 millones de pesos anuales y a un costo de 600 millones en indemnizaciones) sino por la reacción que busca testear. Si pasa ese ajuste, después vendrán los de la TV Pública, Radio Nacional y otras reparticiones que la gestión siempre consideró inútiles. Y que en los hechos contribuyó a inutilizar al vaciarlas de tareas.

Los 200.000 millones de pesos anuales que debe recortar para cumplir con el FMI no saldrán de esas podas testimoniales, sino de la licuación del gasto en jubilaciones y planes sociales. Y de la liquidación del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), que el ex MetLife Juan Martín Monge Varela ya empezó a diagramar para las próximas semanas. Ese compromiso con Lagarde también encierra un obstáculo político. ¿Aceptará la oposición que se vendan así como así esas acciones, que hoy valen en dólares la mitad que hace seis meses?

Despues de todas las señales de austeridad y del sacrificio de su propio capital político que aceptó Macri ¿alguien se está ensañando con él? ¿Acaso el respaldo de los poderosos gobiernos del G-7 ya no alcanza? Nada de eso. Lo que se desató es una fuerte disputa por el excedente entre las fracciones del capital que el Gobierno ungió ganadoras de los dos ultimos años: la energía y las finanzas. Con el esquema que dejó Juan José Aranguren era todo ganancia para las petroleras. Pero era insostenible social y políticamente. Con el peso sobrevaluado, la banca local seguía embolsando una porción de la renta financiera que Wall Street empezó a juzgar demasiado generosa. Y el FMI también.

Después de la devaluación, la consecuente desvalorización de bonos y acciones argentinas, el derrape adicional de estos días y la tasa al 47% anual, el banquete está servido para Wall Street, que obviamente tiene como socios a sectores del empresariado local. Los países en crisis se abaratan mucho. Y la Argentina todavía puede estar un poco más barata. Negocios son negocios.

A.Bercovich

BAE Negocios

Aumentan casi u$s10.000 millones los dólares de argentinos fuera del país

Los dólares, depósitos en el exterior, bonos y acciones de sociedades y propiedades de los argentinos fuera del sistema doméstico o del país siguen en aumento: u$s9.637 millones en los tres primeros meses de este año. Y acumulan un incremento de u$s33.404 millones en los últimos12 meses.En total son u$s276.449 millones, según datos del INDEC del primer trimestre de 2018. Son activos que pueden estar o no declarados ante la AFIP y la cifra equivale a casi la mitad del PBI.

El aumento de los activos de los argentinos fuera del sistema y del país no se modificó por el blanqueo de capitales de u$s116.800 millones. Es que con el blanqueo ingresó solo una parte del efectivo que estaba “bajo el colchón” y de las tenencias en el exterior y el grueso no fue repatriado y quedó en los bancos y entidades financieras del exterior. Incluso funcionarios del Gobierno admitieron que de sus activos declarados buena parte sigue en el exterior.Además, según Clarín, prosiguió la salida de capitales que se intensificó desde fines del año pasado. Eso sí, el blanqueo redujo el stock de activos externos “en negro” y ahora una proporción mayor tributa a la AFIP. Además, los datos del INDEC señalan que en el primer trimestre de 2018 se profundizó el deterioro del déficit externo.
Ip

Primeros indicios de la estrategia cambiaria de Caputo: ¿juega a un “overshooting”?

El nuevo presidente del Banco Central dejó subir al dólar, y su estrategia arriesgada podría ser la de esperar que el propio mercado fije un techo que tiente vendedores a desprenderse de sus billetes. Cuenta con u$s7.500 millones de poder de fuego para impulsar una baja y castigar al especulador.

Las primeras horas de Luis “Toto” Caputo al frente del Banco Central son materia de estudio por los analistas del mercado, que tratan de interpretar señales respecto de cuál será la estrategia del funcionario para superar la volatilidad cambiaria.

Y el primer tema del que tomaron nota los analistas es que el Banco Central se abstuvo de intervenir en el mercado. El volumen negociado fue muy bajo (u$s590 millones), lo que implica que habría sido relativamente fácil para Caputo marcarle un “techo” al tipo de cambio.

Sin embargo, prefirió que la divisa flotara y no pareció preocuparse por el hecho de que superara el nivel al que había cerrado ayer, la jornada que marcó el “no va más” para Federico Sturzenegger.

Por ende, la especulación que se hace a esta hora en la City es que Caputo podría estar considerando que se produzca ahora una suba en un mercado prácticamente sin oferta, aun cuando eso pudiera implicar una disparada por encima de lo que los economistas prevén como nuevo precio de equilibrio.

En la jerga financiera, lo que se llama un“overshooting”. Consiste en dejar que deslice la cotización hasta que el precio tiente a vendedoresy, a partir de allí, dejar que el mercado corrija a la baja, con el consiguiente “castigo” para los que habían comprado en el pico de la corrida.

Es una jugada arriesgada si el Banco Central tiene pocas reservas -porque ahí no habría techo a la vista-, pero no para un funcionario que recibirá una billetera de u$s7.500 millones como consecuencia del acuerdo con el Fondo Monetario.

Caputo, para los que lo conocen de su pasado como “trader” del mercado financiero, no es un funcionario que pueda temerle a estos movimientos y, por lo tanto, la especulación es que la suba del día de su debut pueda formar parte de la estrategia.

Según se comentó en la City este viernes, Luis Caputo “debutó” al frente de la autoridad monetaria con un encuentro con losrepresentantes de los principales bancos públicosy privados, tanto de capital nacional como extranjero.

La charla –en tono informal– tuvo como objetivo comunicar la primera gran batalla que Caputo librará en su rol de banquero central: estabilizar el mercado de cambios para recuperar la confianza externa en la política económica de Cambiemos. Pero no reveló cuáles serán sus colaboradores.

En el meeting estuvieron los titulares de ABA,Claudio Cesario; y de ADEBA, Javier Bolzico. También asistieron Javier González Fraga, del Banco Nación; Juan Curutchet, del BAPRO; yEnrique Cristofani, de Santander Río, entre otros banqueros importantes.Cuando arrancó la jornada cambiaria, a las 10, el ahora exministro de Finanzas se refugió en la mesa de operaciones del Banco Central para seguir el avance del dólar. Su estrategia consistirá en dejar que la divisa avance (conocido como overshooting), para esperar que el retroceso derive en la estabilidad.

F: Iprofesional.

Todo lo que puede salir mal

En la ciudad de Buenos Aires hay decenas de librerías ocultas, donde el lugar de las novedades lo ocupan los incunables, los volúmenes ajados, las colecciones que ya no se encuentran, las litografías, las tapas de color madera, los ventiladores que andan a media máquina y las sombras. En una de ellas, que ocupa un subsuelo de la calle Florida, se refugia -ese es el verbo- un anciano economista, cuyo placer principal son los juegos de la memoria. Debe ser una de las pocas personas para las cuales internet -‘la internet’ la llama-no fue un aporte a la memoria de los humanos sino su destrucción. Ya nadie recuerda nada, dice, porque todo se puede encontrar en una maquinita.

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Dadas las marchas y contramarchas de la economía argentina, los periodistas políticos -y todas las personas sensatas- sabemos que siempre conviene tener a mano a un periodista de economía. He tenido el placer de compartir la amistad de algunos de ellos, de trabajar con varios y de escuchar a menudo a otros. Pero mi debilidad es este hombre al que recurro cada tanto, con la condición de no revelar jamás su identidad, por lo cual puede ocurrir que los datos de contexto de esta nota, sean falsos. A mí me gusta el señor porque tiene experiencia, parece sabio y porque nunca se atreve a hacer pronósticos.

–Yo soy apenas un especialista en detectar todo lo que puede salir mal– bromea siempre, con una sonrisa amable que, tal vez, a un fanático de Harry Potter, le haría recordar al magnífico Albus Dumbledore.

Muchas veces, cuando un Gobierno lanzaba un nuevo plan económico, lo fui a ver. Y nunca falló: siempre encontraba algún párrafo deslumbrante que, en general, servía para demostrar que no hay nada nuevo bajo el sol, que todo vuelve, que la Argentina es un país calesita y que, tal vez, los secretos sobre el futuro, se escondan en los libros de historia, mucho más que en los exagerados, efímeros, interesados ejemplares de los diarios. El sábado pasado no fue le excepción. Aparecí a las tres de la tarde, en medio del insoportable calor posnavideño. Dumbledore estaba tomando limonada mientras leía el eterno ‘La guerra del fin del Mundo’, de Vargas Llosa. Se aliviaba el calor con un viejo ventilador que giraba suave y erraticamente.

–¿Está contento?– me preguntó, apenas me vio.

Me encogí de hombros.

–No, porque ahora parece que todo el mundo está contento. Y uno se siente amargo, al lado de los demás. No es que no lo esté. Pero, vio, yo soy un especialista en ‘todo lo que puede salir mal’. Y me da miedo que tanta ilusión sea proporcional al enojo que venga después. ¿No sería la primera vez, no?
–Depende a quien frecuente– quise aclararle.

Dumbledore, entonces, me sirvió un poco de limonada con jenjibre (hasta él es permeable a las modas). Balbuceé algunas obviedades sobre los comienzos de mandato, donde todo parece novedoso, fresco, los medios apoyan casi sin fisuras, y se percibe una suave esperanza en que, finalmente, las cosas se enderecen.

El sonrió, comprensivo, tal vez resignado.

Bebió su vaso y fue al grano.

–Sabía que vendría. Tengo algo para usted.

Entonces acomodó una escalera bien a la izquierda de un pasillo lleno de estantes, se trepó con una habilidad que sobrevivía a otros achaques, apoyó el índice derecho sobre un libro finito, que se inclinó dócil hacia afuera. El hombre lo miró con la suficiencia de quien da en el blanco en el primer intento. Bajó de la escalera, se colocó unos viejísimos lentes marrones y se puso a hojearlo sin decir nada, ni un ‘ajá’, hasta que diez minutos después, sonrío: “Acá está lo que buscaba. Página 148”. Tomó un lápiz Faber y subrayó un párrafo.
Me lo alcanzó.

Me pidió que lo leyera en voz alta.

Le hice caso.

“La necesidad de una industrialización mejor encarada que la peronista era subrayada vigorosamente. Solo mediante ella la Argentina escaparía al destino común de los países de economía colonial. Pero, para lograr ese objetivo de largo plazo, se proponía aumentar nuestra disponibilidad de capitales, acreciendo las exportaciones agrícolo ganaderas. Una redistribución de ingresos nacionales de signo opuesto a la realizada por el peronismo era entonces indispensable para estimular al sector rural. Esa redistribución debía ser lograda mediante una reforma del complicado sistema de cambios y retenciones heredado del peronismo. Si la perspectiva era, entonces, la de una Argentina industrializada, ocupaba el plano más inmediato, el retorno temporario al predominio de la Argentina rural”.

Cerré el libro, impresionado. “¡Está hablando del plan de Macri!”. Miré, por primera vez, la tapa. El autor era Tulio Halperín Donghi, tal vez el más indiscutido de los historiadores argentinos, el texto era de 1995 y se llamaba ‘Argentina en el callejón’.

–No es el plan de Macri, es el de Raúl Presbich -dijo-¿No le da ganas de ver quiénes pretendían aplicar ese plan?

No necesitaba hacerlo, porque era obvio, pero le di el gusto. Se trataba de la idea económica que guió a la Revolución Libertadora, es decir, la dictadura que derrocó a Juan Domingo Perón.
–A mis amigos kirchneristas les va a encantar el dato-—le dije.

–¿Los tiene aún?

–Y, es gente complicada. Tengo menos y en menor intensidad, pero tengo.

–Lo felicito. A ellos les encantan esas comparaciones, que tal es como Hitler, que tal es como Mahoma, que tal es como Perón, que tal es como Martinez de Hoz. Por suerte, esas cosas no retumban en este sótano fuera del tiempo.

–¿Y usted?
–¿Yo qué?
–¿Qué piensa?¿Por qué esa idea fracasó?¿Puede triunfar ahora?¿Es un pretexto para que los ricos sean más ricos y los pobres sean más pobres, o tiene cierta lógica?

Dumbledore lanzó una risa. –Tienen razón los que lo acusan a usted de ser un poco kirchnerista. Relájese.
–No entiendo.

–Yo no tengo respuesta para todas esas preguntas, pero puedo decirle algunas cosas que pienso.
Y, entonces, arrancó con un imprevisto párrafo largo. “Una de las cosas que más me impactaron del período que acaba de terminar es el poco conocimiento que tenían de los elementos más básicos de la historia económica peronista. El modelo de industrialización de los 50 se agota en 1952 cuando se pierde la autonomía energética y, por lo tanto, el país se queda sin dólares. Es increíble que 60 años después haya pasado exactamente lo mismo”.

–Lo hablamos ya -lo interrumpí, solo por interrumpir.

–Sí, claro, pero no salgo de mi asombro. ¿No conocían lo que podía pasar? ¿Lo conocían y se creían invencibles?

–¿Tal vez un poco de cada cosa, no?

Dumbledore continuó. “Si yo fuera presidente, me pondría a leer la historia de ese fracaso, el del 55. Se pueden encontrar muchas excusas: que la situación política era distinta, que tuvieron que entregar el poder rápido, que era un gobierno sin legitimidad democrática, que él es más genial que sus antecesores, que Perón desestabilizaba desde afuera, que estaba la guerra fría, que los militares ya no existen. Pero hay algo de la lógica de esa misma idea que no funcionó. Por ejemplo, la inflación fue muy difícil de bajar. Y algo hay que hacer con los sindicatos. No se cual es su opinión, pero para mí es una suerte que existan. Por ahora susurran, ya gritarán. Después están los ricos. Festejan, se abrazan, aplauden. Se ubican en los puestos claves. Esa idea de que los ejecutivos van a controlar a las empresas de las que vienen es medio rara. No se olvide que hay mucha gente mirándolos sin mucho cariño. Y además está el problema de siempre: el tipo de cambio necesario para el desarrollo es socialmente inaceptable. Ese problema nos hace rebotar contra el piso y contra el techo desde hace setenta años. Parece que no está, pero luego aparece y, cuando aparece, ya es tarde”.

Era tarde ya y me tenía que ir.

–Es pesimista, entonces -quise cerrar.

–De ninguna manera. Yo me dedico a ver todo lo que puede fallar. Pero estoy dispuesto a sorprenderme. ¿O a usted nunca lo sorprendió este país?

–Sí, pero más para mal.

–Pero, a veces, para bien.

–Por lo menos, me dio un buen párrafo.

–Yo no soy quien, pero si me habilita, le doy un consejo: no lo escriba. No tiene sentido. Son momentos de buena onda. Nadie va a querer leerlo. No se meta en problemas.

Le prometí no hacerlo y me fui. Qué más da. Pero era un buen párrafo, de verdad. Y un buen párrafo no se encuentra demasiado a menudo.

ERNESTO TENEMBAUM-29 dic.2015-Opinión

EL DÓLAR SE CALIENTA OTRA VEZ: LLEGÓ A $23,40 -hrs-11.55

El dólar no afloja su carrera alcista. Este martes la moneda abrió en alza y ya cotiza a $22,60 para la compra y $23,40 para la venta en los principales bancos y casas de cambio de la city porteña.

En tanto, en el Mercado Único y Libre de Cambio sube 72 centavos y se cotiza a $22,67, lo que implica una devaluación cercana al 3%.

En la última jornada, la moneda estadounidense avanzó cinco centavos ante una marcada cautela operativa como consecuencia de las medidas adoptadas por el Gobierno para intentar controlar su cotización.

 

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Federico Sturzenegger | EL TORO EN LA CORRIDA – Perfil íntimo del tasador depreciado

Por su parte, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires abrió la jornada con una caída de 4,76% en su principal índice, el Merval, que alcanzaba 24.588,42 puntos.

Con un monto negociado en acciones de 118,1 millones de pesos, se registraba un saldo de 50 papeles a la baja, 11 en alza y 1 sin cambios. Las empresas Agrometal y Holcim registraban las bajas más importantes.

Letra P

 

 

 

ROMA G:Los kirchneristas todos con veredas calefaccionadas , el massismo generó retiro de inversores.

Gastón Roma fue entrevistado sobre diversos tópicos de actualidad. A continuación algunas de sus respuestas:
Respecto al debate que se acerca este 9 de mayo, sostuvo que: ” hay debate siempre, quizá ahora con mucha vehemencia, digamos, porque la oposición ha logrado juntarse, los que nunca se juntan, pero bueno, ese es el escenario. Hoy tenemos a la izquierda, al peronismo federal, a los partidos provinciales, al PJ, al kirchnerismo, todos juntos, con lo cual la teoría que siempre decíamos que eran todos lo mismo.
Ahí están todos juntos intentando imponer un proyecto legislativo, que si nosotros no juntamos el número, tenemos la decisión del presidente que lo va a vetar.”
Evidentemente quieren que al país no le vaya bien, y se escudan detrás de la situación que está manifestando algún sector de la población con respecto a las facturas, y bueno, ahí estamos en el tira y afloje”.
Preguntado sobre si se analiza el impacto de esas tarifas en el seno familiar de grupos de menores recursos, dijo que ” la energía sale cara en todas partes del mundo, la gente que ha tenido la oportunidad de viajar, lo puede esto demostrar muy fácilmente, hay países inclusive que en los hoteles de 3 o 2 estrellas, le ponen fichas para el consumo del agua, ya ni estamos hablando de la electricidad ni otras cosas. Si la energía fuera barata, no habría controles de energía en casi todos los hoteles, o de luminarias y ese tipo de cosas, la realidad es que Argentina, desde que asumió el kirchnerismo, dejó de incrementar el valor de las tarifas, eso empezó a ser un aparente beneficio en primera instancia, a la gente, y hoy termina siendo un problema(…)
La Argentina no está a precio internacional con la energía, la energía hay que producirla y en las facturas tenemos una distorsión, que cuando sube, sube todo, y entonces uno encuentra que hay bomberos voluntarios con ordenanzas municipales, bomberos voluntarios con leyes provinciales, después servicios de impuestos, de tazas, yo he visto facturas que me han traído que el 60 o 70 % son impuestos y servicios, no el consumo en sí de la gente, y al subir eleva todo, y por otro lado, el miércoles pasado hice un pedido a muchos grupos de whatsApp de TDF, les pedí que me manden los costos de sus facturas de luz y de gas, y le puedo asegurar que ninguna superaba lo que cuesta el video cable en TdF, y el consumo promedio de la telefonía celular. Hay que hacer también un análisis, no se puede regalar todo.
Sobre los dichos del presidente respecto a que en la Patagonia las veredas se hacen calefaccionadas, dijo que es verdad, y que le extrañaba ser consultado sobre ello , pues el centro de la ciudad de Ushuaia, el famoso centro comercial a cielo abierto, está todo calefaccionado, el presidente no mintió, esa nota sale en virtud de las casas de todos los kirchneristas en Río Gallegos todos tenían, o cable, o circuitos de caldera en las veredas, todas, absolutamente todas.Pero si lo lleva a TdF, a mi me consta de mucha gente que tiene veredas serpenteadas con caldera, y algunas lo tienen con cable eléctrico, y sumado al municipio de Ushuaia que hizo las veredas del centro con cables eléctricos…no está mintiendo el presidente, son casos testigo, yo personalmente viajo mucho por los países escandinavos, por Rusia y toda esa zona, le puedo asegurar que en Noruega, Dinamarca, en Suecia, en Finlandia, en Estonia, en Bielorrusia, en Rusia, no se usa porque es cara. Ellos ahorran energía, hay que entender que cuesta caro en el mundo.
Incremento del dólar
Lo que ocurrió es una conjunción de dos situaciones, una fué de EE.UU, y otra Argentina , que fue uno de los países que mas devaluó, producto de otro escenario que fue el aumento del impuesto pedido por el “massismo”, no algo que quisieramos nosotros, el massismo lo sacó, porque acá nos olvidamos de donde viene cada cosa, lo sacó hace como un mes atrás en una de las sesiones, ponerle el impuesto a la renta financiera, y ese impuesto que generó, que cuando se empezaba a cumplir el pago de impuesto, se retiraron del mercado local un montón de inversiones especulativas, o no especulativas, o como las quiera denominar, fue como una especie de cóctel.(…)
Por supuesto que esa pequeña variación se verá reflejada en el combustible, y que al moverse, algún precio interno va a mover”.
Sobre el final de la entrevista, dió apreciaciones sobre la importancia de la reunión desarrollada en Ushuaia por los sherpas del G20.
Consultado sobre si está trabajando en su proyecto para poblar la Patagonia, respondió ” se puede decir que es un proyecto para “lotear las estancias” dijo que era así, que sentía que es lo que hay que hacer, pues si uno toma un avión de día y pasa de Madrid a Moscú, va a ver que no hay un solo campo que no esté trabajado, lo mismo que si lo toma de Estambul hacia Moscú o de Italia hacia Moscú, uno encuentra que China, Rusia, lograron este año expandir sus fronteras agropecuarias. Estados Unidos también se expande en un promedio de 200.000 hectáreas por año de chacras, evidentemente el mundo se está preparando para la superpoblación y la demanda de alimentos. Argentina tiene las mejores posibilidades, quizá la gente no sepa, hasta el río Santa Cruz se está sembrando trigo y cebada, que son campos con riego, que pertenecen a Pérez Companc.
La realidad es que proyecto lo que apunta es crear un impuesto a la tierra libre de mejoras, que son el 90 % de las estancias de la Patagonia y otras zonas del país, lotearlas y hacerlas todas productivas a través de un mecanismo que sería combinar la nueva ley de PPP, para que le demos a la gente toda la infraestructura, eso podría crear un millón , o un millón y medio de unidades productivas. La idea es que cada 10.000 o 15.000 hectáreas tengamos un pequeño pueblo, que en Argentina, por desidia, nunca se implementó.Y siempre con el concepto de importar.
Consideró además que podría contar con la aprobación de muchos diputados de la Patagonia, y provincias como Neuquén, Mendoza, San Juan que tienen esta situación de grandes terratenientes que tienen la tierra ociosa. Es interesante que la gente sepa como impactaría esto en la Tierra del Fuego, significarían unos 10.000 productores que podríamos llegar a tener, unos 60 pequeños pueblos, estas son las soluciones para esas cuestiones de que no haya empleo, que no haya un horizonte de futuro, esto es crear futuro.

Cred:Toloza-

El mercado fuerza a Macri a profundizar el ajuste: sube la tasa a 40% y baja el gasto

El mercado finalmente logró su objetivo de obligar a Mauricio Macri a enterrar el gradualismo. La feroz corrida cambiaria de los últimos días forzó al Gobierno a pasar a una etapa de ajuste al estilo tradicional, con una fuerte suba de tasas al 40% y una profundización de la reducción del gasto público.

Tras varios días de una estrategia dubitativa que se tradujo en una disparada aún mayor del dólar, finalmente el Gobierno salió a dar una respuesta más contundente a la crisis y lo hizo con un paquete de medidas de ajuste tradicional, que dejan en evidencia varias inconsistencias en la política económica de los últimos meses.

Después del sobresalto del jueves y las versiones de cambios en el equipo económico, la Rosada anunció a primera hora del viernes una conferencia de prensa de Nicolás Dujovne (a la que se sumó Luis Caputo) antes de la apertura del mercado. La estrategia fue tratar de enviar un mensaje de calma y evitar que se profundice la volatilidad.

Apenas unos minutos antes de que Dujovne y Caputo aparecieran en el microcine del Palacio de Hacienda, el Banco Central emitió un comunicado anunciando una suba de 675 puntos básicos en la tasa de política monetaria, que se ubicará ahora en 40%. En la última semana, la entidad ya había subido 600 puntos la tasa, aunque sin éxito en el intento de frenar el dólar.

Tras el comunicado de Federico Sturzenegger fue el turno de Dujovne, a quien le tocó la tarea de anunciar la baja del gasto. Tratando de mostrarse firme, el ministro habló de una decisión del Gobierno de “ratificar el rumbo de la política fiscal” con una modificación de la meta para este año del 3,2% al 2,7%. Según dijo, implicará un recorte del gasto de 3.200 millones de dólares.

Los anuncios coordinados del equipo económico evidencian que el mercado le marcó muy fuerte la cancha a Macri y lo forzó a hacer el ajuste que durante dos años y medio se negó a hacer, amparado en el gradualismo. Esto implica sacrificar crecimiento económico y complicar algunos de los ejes de la política económica oficial, como la obra pública.

Dujovne admitió que el gasto en infraestructura sufrirá fuertemente las consecuencias de estas medidas. “Nos duele tocar el presupuesto de la obra pública, pero entendemos en este contexto que necesitamos acelerar el camino hacia la convergencia fiscal en medio de intentos populistas de la oposición”, dijo el ministro. La reducción sería de unos 30 mil millones de pesos.

La suba de tasas y la reducción del gasto en obras podrían dar paso a un escenario complicadoen materia de crecimiento (que algunos economistas ya ubican por debajo del 2% para 2018). Algunos analistas ya hablaban de un posible escenario de estanflación (estancamiento con inflación), algo que estas medidas podrían profundizar. “Era peor era si nos quedábamos de brazos cruzados, sin hacer nada”, admitió Dujovne.

Esto también deja claro el error que cometió el Gobierno en diciembre cuando Marcos Peña y Mario Quintana cambiaron la meta de inflación para obligar a Sturzenegger a bajar las tasas, lo que según la jefatura de gabinete frenaba el crecimiento. El mercado advirtió rápido ese error y esta semana se lo hizo pagar. Macri tuvo que volver a darle vía libre al titular del BCRA.

Otro error que Sturzenegger tuvo que corregir fue la decisión de haber liberado a los bancos para que aumenten sus tenencias de dólares. El BCRA informó hoy que a partir del lunes las entidades no podrán tener posiciones de moneda extranjera superiores al 10% de su patrimonio computable o los recursos propios líquidos. La intención es que desarmen esas posiciones y aumenten la circulación de dólares en el mercado.

En paralelo, en los mercados le empiezan a cuestionar al presidente del BCRA el haber liberado a los exportadores de la obligación de liquidar los dólares en Argentina, lo que redujo también la circulación del billete estadounidense.

LPO.com