EL OBSERVATORIO MALVINAS PIDIÓ A LOS VETERANOS DE RIO GRANDE NO ALEJARSE DEL ORGANISMO

En Sesión Ordinaria, por decisión unánime de sus miembros, el Consejo Asesor Observatorio Cuestión Malvinas de Tierra del Fuego aprobó solicitar por escrito a las autoridades del Centro de Veteranos de Guerra de Río Grande, continuar participando del trabajo del Organismo. Ello, en repuesta a la nota elevada por los Veteranos de Río Grande, planteando el alejamiento del Observatorio.

 

El Veterano de Guerra Juan Vera, representante de ATE Ushuaia, será el nuevo Vocero de prensa, trabajo que llevará delante de manera conjunta con Maximiliano García, consejero designado por la Municipalidad de Ushuaia. Y el representante de ECoS Sergio Araque, ocupará el cargo de Secretario de Actas, con la asistencia de Ana María Manzur, consejera de la UCR.

 

En el mismo tono de coincidencia, se aprobó invitar en una nueva fecha a los senadores José Ojeda y Julio Catalán Magni, en repuesta a la nota enviada por el primero de los dos planteando la imposibilidad de asistir a la sesión de hoy; como también convocar a una próxima reunión al Secretario de Estado Jorge Arguello. Diálogos que desde el Observatorio se plantearon con la opción de poder realizarse de manera virtual.

 

Quedando un extenso temario por abordar, la Sesión pasó a un Cuarto Intermedio para el próximo viernes 31 en Tolhuin.

 

Agradezco el acompañamiento de las y los compañeros de prensa, durante estos 6 meses cumpliendo con el rol de vocero. Como quedó registrado en la Sesión, seguiré trabajando dentro del Observatorio representando a la UNTDF, quien me prestigia con su confianza.

Teléfono de Juan Vera: 02901 15512525

Cred:Daniel Guzman

CANCILLERÍA CAMBIÓ NUMERACION AL PACTO FORADORI DUNCAN Y DE UBICACIÓN EN EL SITIO WEB

A casi dos años de su publicación oficial en el sitio web del Gobierno Argentino, el PACTO FORADORI DUNCAN cambió de UBICACIÓN e IDENTIFICACIÓN. Su nueva extensión web es la siguiente: https://www.cancilleria.gob.ar/es/actualidad/comunicados/comunicado-conjunto-9

 

El 13 de septiembre de 2016, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto daba a conocer a través del COMUNICADO CONJUNTO 10, el ACUERDO celebrado con Gran Bretaña a partir de lo que denominan “nueva política de acertamiento con relación a la CUESTIÓN MALVINAS”. Su extensión web hasta julio de este año fue la siguientehttp://www.mrecic.gov.ar/comunicado-conjunto-10; la cual, durante el mediodía de hoy reportamos su desaparición.

 

En la última hora, ese DOCUMENTO que contiene los objetivos del PACTO que celebraron el martes 13 de septiembre de 2016, el exvicecanciller argentino Carlos FORADORI y su par Británico Alan DUNCAN, y que publicado ese mismo día se difundió como COMUNICADO CONJUNTO 10, fue encontrado como COMUNICADO CONJUNTO 9, y se puede acceder al mismo de manera no tan accesible.  Su actual extensión es la siguiente: https://www.cancilleria.gob.ar/es/actualidad/comunicados/comunicado-conjunto-9

 

Es difícil entender, la razón por la cual la Cancillería cambia de identificación numérica y de ubicación al COMUNICADO CONJUNTO de septiembre de 2016. En principio, su accesibilidad no tiene la simplicidad que permitía anteriormente.

CANCILLERÍA QUITÓ DEL SITIO OFICIAL LA PUBLICACIÓN DEL PACTO FORADORI DUNCAN

Por tercer día consecutivo, la publicación en el sitio oficial del Gobierno Argentino del COMUNICADO CONJUNTO del 13 de septiembre de 2016, https://cancilleria.gob.ar/comunicado-conjunto-10, conocido como ACUERDO o PACTO FORADORI DUNCAN y difundido como Información para la Prensa N°: 304/16 del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación, figura como PAGINA NO ENCONTRADA.

 

Las 72 horas en que se lleva registro Alejandro Betts de su desaparición, podría extenderse a una semana. Compañeros de los medios de prensa de TDF indican que posterior a nuestra reunión en Cancillería del pasado martes 10, no la pudieron encontrar.

 

Según indicó Alejandro Betts, “no es habitual” que un documento de la relevancia del FORADORI DUNCAN desaparezca de su sitio oficial. Hecho que le permite inferir -entre varias hipótesis- que muy posiblemente el gobierno haya detectado un creciente rechazo y en tal caso optado por la invisibilización para avanzar con el plan ejecutivo de entrega de soberanía que el PACTO habilita.

La agenda de trabajo abordada entre el Observatorio Malvinas de Tierra del Fuego y la Cancillería

Aunque sin coincidencias entre la política descripta por la Cancillería Argentina en materia de Relaciones Exteriores y las fundamentadas opiniones de los miembros del Observatorio de Tierra del Fuego con relación a la Cuestión Malvinas, se abrió una importante y madura agenda de diálogo y de trabajo que permitirá nuevos encuentros a donde los fueguinos fuimos invitados a elevar proyectos con el propósito de buscar objetivos conjuntos que permitan avanzar en la recuperación pacífica de las islas usurpadas desde 1833.

Analizando, intercambiando opiniones y escuchando diferentes voces, una comitiva del Consejo Asesor Observatorio Cuestión Malvinas de Tierra del Fuego desarrolló una intensa agenda en Buenos Aires, que dio inicio el martes 10 con funcionarios de la Cancillería para conocer oficialmente el direccionamiento y objetivos que persigue el gobierno del presidente Mauricio Macri para con Gran Bretaña, ante la existencia de una usurpación colonial que tiene epicentro en las Islas Malvinas y que se expande hacia el sur abarcando el sector antártico argentino. Además, durante 3 días, se concretaron y se fijaron metas con autoridades de la Universidades Nacionales de La Plata y de Avellaneda, con el Senador “Pino” Solanas, el Diputado Daniel Filmus, el director del Observatorio de la Energía Federico Bernal, el presidente del Instituto Cafiero, Mario Cafiero y con el secretario de Estado de Malvinas Jorge Arguello. Habiendo tenido la posibilidad también de visitar y dialogar con los familiares de los 44 miembros de la tripulación del desaparecido submarino ARA San Juan que acampan en reclamo por la continuidad de la búsqueda de la nave, frente al vallado que encierra la Casa Rosada.

Realizada en el piso 13 del edificio de la Cancillería de Esmeralda 1212 y durante un periodo de 135 minutos; la audiencia fue encabezada por la Subsecretaria de Malvinas Teresa Kralikas, el director del área Osvaldo Mársico, el Subsecretario de Relaciones Institucionales Tomás Kroyer y funcionarios competentes en materia pesquera e hidrocarburos. Contando, además, con la presencia del Diputado Nacional Héctor Stefani.

El diálogo bajo el mismo “paraguas de soberanía” de Menem y Di Tella

En la apertura, Kralikas explicó que la política trazada por el presidente de la Nación se sustenta en el entendimiento que los 12 años de la política del kirchnerismo hacia Gran Bretaña, calificada de “agresiva y confrontativa”; no permitieron avanzar en la recuperación de Malvinas. Por lo que el objetivo de esta gestión se sustenta a través de “un nuevo camino de diálogo”, que tiene como base el mismo “paraguas de soberanía” que el gobierno de Carlos Menem acordó en 1989 y 1990 mediante los ACUERDOS DE MADRID, que de manera secreta establecieron las condiciones que dieron fin a la guerra de 1982 y donde los únicos beneficiados han sido los ingleses.

Ejemplificando como un resultado positivo de lo que ellos consideran como un logro de esta política dialoguista, la subsecretaria le adjudicó a esta gestión la identificación de los héroes enterrados sin nombre en el cementerio de Darwin. Postura que fue rebatida por la comitiva fueguina al puntualizar que el proceso de recuperación de la identidad es anterior a la asunción del actual presidente y que el Estado Nacional acordó con la Cruz Roja Internacional en 2012, no por iniciativa de la anterior gestión gubernamental, sino por el reclamo de los familiares y de los combatientes. Razón por la cual se le pidió “no utilizar la memoria y el dolor de los muertos por la Patria para justificar negocios comerciales con Inglaterra que significan la consolidación colonial en el Atlántico Sur”.

Cancillería desmintió a la Gobernadora Bertone

Ante la consulta, la funcionaria desmintió que las acciones diplomáticas en la materia no vinieran siendo informadas a la Gobernadora Rosana Bertone, tal cual lo declaró la mandataria el 15 de mayo tras la reanudación del trabajo argentino-británico en el SUBCOMITÉ CIENTÍFICO DE LA COMISIÓN DE PESCA DEL ATLÁNTICO SUR. Dijo que ello no solo está demostrado por “la asistencia conjunta” a las sesiones del COMITÉ DE DESCOLONIZACIÓN DE NACIONES UNIDAS, sino porque la mandataria tiene “las puertas abiertas de la cancillería”. A lo que el Concejal Tomas Bertotto agregó posteriormente, que la gobernadora había sido invitada a esta audiencia, sin que hubiera recibido respuesta.

Los Kelpers sentados en la mesa de las negociaciones de pesca

Reafirmando la política dialoguista, confirmaron que, en la reunión del SUBCOMITÉ CIENTÍFICO, estuvieron presentes además de representantes argentinos y británicos, miembros del ilegítimo gobierno de Malvinas. A su vez, que se está definiendo la incorporación de un nuevo vuelo a las islas con escala en el continente, del cual se argumentó, “generará beneficios económicos a los argentinos” y además; que se ha enviado al Congreso de la Nación la ratificación del CONVENIO PARA LA CONSERVACIÓN DEL ATÚN ATLÁNTICO firmado en 1966. Asuntos estos tres, que congregaron con fundamentos, la oposición cerrada de los consejeros fueguinos. Principalmente de este último, que podría darle rango de ESTADO RIVEREÑO a Gran Bretaña en los espacios usurpados y explotados en el atlántico sur y disolver los argumentos jurídicos argentinos en materia de defensa de soberanía.

La designación de Arguello tiene mandatos de “inconstitucionalidad”

Sin que fuera consultada, Kralikas indicó además que el inciso 3. del Artículo 3) de la Ley Provincial N° 1222 que creó la Secretaría de Estado de Representación Oficial para la Cuestión Malvinas, que ha inaugurado Jorge Arguello, “es inconstitucional”; dado que concede funciones que son propias del Poder Ejecutivo Nacional y no de la Provincia, sobre el cual ya existe un dictamen de la PROCURADURÍA GENERAL DEL TESORO. Asunto que los consejeros se comprometieron en transmitir de inmediato a la gobernadora.

Cancillería desconoce qué firmaron Bullrich y Johnson

Por otro lado, los fueguinos pidieron conocer el contenido y “la letra chica” de los acuerdos bilaterales firmados también en mayo último por la ministra de Seguridad Patricia Bullrich y el ex ministro de Relaciones Exteriores del Reino Unido Boris Johnson, los cuales podrían contener aspectos ligados al patrullaje conjunto en el Atlántico Sur. A lo que Kralikas dijo desconocer, dado que ello corresponde a otro ministerio y no al suyo.

“Fake News”

Ante las consultas, los funcionarios de Cancillería minimizaron el avance británico en materia de Hidrocarburos, indicando que el proceso extractivo era muy poco posible debido al alto costo que significaría su explotación y el bajo precio internacional del barril de crudo, considerando que el objetivo de las empresas inglesas es meramente de especulación financiera, que tiene su eje mediante “fake news” o noticias faltas, a través de una engañosa campaña de prensa y no en acciones ejecutivas concretas. Cuestión que nuevamente congregó una argumentada negativa de parte de los fueguinos.

Sosteniendo su postura a partir de la información difundida por las petroleras inglesas, los integrantes de la comitiva advirtieron además, sobre el peligro ambiental que significaría un proceso extractivo en el atlántico sur, debido a la dirección y velocidad que poseen las corrientes marinas, más aún teniendo como antecedentes lo ocurrido en el golfo de México en abril de 2010, cuando producto de un accidente, una operadora de la British Petroleum generó uno de los desastres ambiental más importante de la historia. Los diplomáticos no compartieron dicha preocupación, dado que según afirmaron la corriente no se dirigen hacia el sector del continente.

Críticas a la redacción de la sentencia Herráez contra las petroleras británicas

En esa materia, los miembros del cuerpo diplomáticos fueron consultados respecto a las acciones ejecutadas con relación a la CAUSA 5183/15 caratulada: Falklands Oil and Gas Limited (F.O.G.L) y Otros, Sobre Infracción a las Leyes N° 22.415 y 24.051”, mediante la cual en 2015, la ex Jueza federal de Río Grande Lilian Herráez dictó medidas cautelares y ordenó embargos internacionales de bienes por un monto de 156.4 millones de dólares, el secuestro de estructuras móviles, plataformas sumergibles y semi-sumergibles, y otros bienes, sobre la cual la cancillería debía enviar exhortos internacionales. Al respecto los diplomáticos informaron que remitieron nuevamente la documentación al juzgado, atento a que la misma contenía conceptualizaciones que antes de fijar la posición de pertenencia argentina sobre las islas, las deslegitimaba y que, a la fecha, no habían tenido devolución. Razón por la cual los consejeros se comprometieron de consultar a la mayor brevedad al tribunal federal de origen.

Asimismo, los miembros del Observatorio pidieron que se le ponga énfasis el rechazo por los ejercicios militares y a la creciente militarización británica de las Islas, se respete la Constitución Nacional y que todos los acuerdos, convenios, tratados y documentos que signifiquen compromisos bilaterales de Argentina con Gran Bretaña, desde el PACTO FORADORI DUNCAN hacia adelante, sean enviados para su tratamiento y debate al Congreso de la Nación. Reclamo que se complementó con una solicitud expresa de no reglamentar EL ACUERDO DE NUEVA YORK en materia de pesca del año 1995, aprobado mediante la Ley N° 25.290 y menos aún avanzar con el CONVENIO PARA LA CONSERVACIÓN DEL ATÚN ATLÁNTICO firmado en 1966. Reclamos que en su mayoría no fueron respondidos y para el caso del atún, minimizado por parte de los funcionarios de Cancillería, aunque sí tuvieron como contrapartida la invitación a nuevos encuentros para elevar proyectos concretos y propuestas.

Casi al final de la audiencia la Subsecretaria consultó cuál sería una de las propuestas que evalúan los fueguinos para lograr la recuperación de las islas, a lo que se le respondió: “derogar los ACUERDOS DE MADRID”; por lo que Kralikas manifestó que si así fuera, los argentinos “estaríamos reconociendo que perdimos la guerra” de 1982.

Ser o no ser “traidor a la Patria”

Al término, los miembros de la cancillería pidieron no ser calificados por sus acciones de “traidores a la Patria” y que las mismas no sean motivo de denuncias judiciales, ya que según afirmaron comparten con los fueguinos los mismos intereses por la recuperación soberana de las islas. Como respuesta los miembros del Observatorio le manifestaron que se estará absolutamente atento en cómo avanza la Cancillería en su acercamiento a Gran Bretaña y que si fuera necesario “se harán las denuncias que correspondan”, en la consideración que todos aquellos que colaboran para garantizar la entrega de soberanía de Malvinas “son traidores a la Patria”. Más aún ante la certeza que en el caso de otorgarle al estado usurpador condición de estado rivereño, “el daño que se produzca tendrá efectos irreversibles”.

La audiencia que fue gestionada en junio por el consejero representante del Concejo Deliberante de la Ushuaia de Ushuaia Tomás Bertotto, estuvo encabezada por el vicepresidente del organismo Andrés Dachary e integrada por los miembros Sergio Araque, Miriam Mora, Moisés Solorza, Federico Greve, Carolina Lavori, Daniel Guzmán y el asesor y peticionante argentino ante el Comité de Descolonización de Naciones Unidas Alejandro Betts.

Guzmán D-

Malvinas: “Quisiéramos que los viajes de familiares de caídos a las islas fueran ley”

María Fernanda Araujo (45 años) es la actual presidenta de la Comisión de Familiares de Caídos en la Guerra de Malvinas e Islas del Atlántico Sur, expresó un anhelo de quienes integran la entidad: “Que los viajes de los familiares a las islas para visitar el cementerio de Darwin sean ley”. Días atrás, Araujo se reunió con el canciller Jorge Marcelo Faurie, con quien conversó sobre éste entre otros temas.

Acerca de lo que significaría que los viajes de familiares a las Malvinas se conviertan en ley, Araujo explicó: “De esa manera, independientemente del gobierno de turno, tendrían asegurado poder visitar la tumba de sus seres queridos, que son héroes de la Patria”. Y agregó: “Y que aquellos familiares de héroes del Belgrano, cuyos restos están en el mar, puedan viajar al punto del Atlántico Sur donde fue hundido el crucero”.

También, se refirió a la segunda fase del proceso de localización de los restos de combatientes cuyas tumbas en el cementerio de Darwin aún permanecen con la leyenda “Soldado argentino sólo conocido por Dios”. En la primera etapa, se lograron identificar 90 cuerpos; en lo que va de la segunda, dos (Julio Rubén Cao y Mario Antonio “El Perro” Cisnero); y aún quedan 30 por reconocer. Un total de 122 restos estaban sin identificar hasta el año pasado.

En el cementerio de Darwin, en las islas Malvinas, aún conviven lápidas de héroes localizados con aquellas que rezan "Soldado argentino sólo conocido por Dios".

En el cementerio de Darwin, en las islas Malvinas, aún conviven lápidas de héroes localizados con aquellas que rezan “Soldado argentino sólo conocido por Dios”.

Desde la Comisión, hemos transmitido a las autoridades e instituciones relacionadas con el proceso de localización, la ansiedad que genera en las familias la lentitud con la que avanzan los trabajos. De todas maneras, estamos muy contentos y agradecidos, por supuesto, por todo lo hecho hasta ahora”, dijo Araujo.

“Entendemos que uno de los puntos que hace demorar el proceso es el hecho de que sólo dos escribanos de la Nación -que son quienes deben realizar las actas correspondientes en las entrevistas de familiares-están disponibles”, explicó. “Pero el proceso es así y debemos aceptarlo”, sostuvo.

Durante la primera etapa del proceso de localización, realizado por la Cruz Roja Internacional y el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) -una vez que lo acordaron los gobiernos argentino y británico-, se lograron localizar los restos de 90 combatientes argentinos. En marzo pasado, dos familiares por cada uno de los soldados identificados pudieron viajar a las Malvinas, donde por primera vez observaron la tumba con el nombre de su familiar caído en la guerra de 1982.

Los familiares de 90 soldados argentinos localizados, en el cementerio de Darwin, en la visita a las Malvinas realizada el 26 de marzo de este año.

Los familiares de 90 soldados argentinos localizados, en el cementerio de Darwin, en la visita a las Malvinas realizada el 26 de marzo de este año.

Las localizaciones traen mucha paz a los familiares que durante 36 años no habían podido dar con el lugar donde habían sido enterrados sus hijos, hermanos o padres, en algunos casos. Hoy, acompañamos a las familias que aún continúan con esa incertidumbre; tratando de alimentar su esperanza”, aseguró María Fernanda, hermana del soldado entrerriano Elbio Eduardo Araujo, uno de los 92 héroes localizados.

El EAAF trabajó en el cementerio de Darwin durante junio, julio y agosto de 2017 recogiendo muestras genéticas que fueron comparadas con la información aportada por familiares. Se tomaron muestras de los restos, a los que se volvió a enterrar en el mismo lugar. En laboratorios de Córdoba, se compararon las muestras aportadas por las familias con las que se tomaron de los cuerpos. Así, se pudieron identificar hasta hoy 92 restos.

Exhumaciones en el cementerio argentino de Darwin, Islas Malvinas, durante 2017 (Cruz Roja Internacional).

Exhumaciones en el cementerio argentino de Darwin, Islas Malvinas, durante 2017 (Cruz Roja Internacional).

Por otro lado, Araujo se refirió a las irregularidades existentes en el cementerio de Darwin. Es que algunos nombres grabados en lápidas colocadas antes del proceso de localización no corresponderían con los restos allí enterrados. “Estamos trabajando; hemos pedido documentación a Cancillería, Londres, a Geoffrey Cardozo (militar británico que en los meses siguientes a la guerra tuvo a su cargo en la construcción del primer cementerio de caídos argentinos, en las Malvinas) y a todos quienes pueden aportar información sobre el período 1983-2004”, dijo.

María Fernanda Araujo, junto al veterano de guerra británico Geoffrey Cardozo, durante el acto humanitario del 26 de marzo pasado en el cementerio de Darwin.

María Fernanda Araujo, junto al veterano de guerra británico Geoffrey Cardozo, durante el acto humanitario del 26 de marzo pasado en el cementerio de Darwin.

En 2004, el cementerio de Darwin, que se encuentra a 130 kilómetros de la capital isleña, comenzó a ser reconstruido. La reinauguración fue en 2009. La manutención del predio corresponde por ley a la Comisión de Familiares de Caídos en la Guerra de Malvinas e Islas del Atlántico Sur. Está declarado “Lugar histórico nacional de Argentina” (ley nacional 26.498, sancionada el 13 de mayo de 2009).

Entrevista Día a Día + Vía País

El Observatorio Malvinas continuará mañana lunes la Sesión abierta el viernes

Tras un cuarto intermedio establecido para mañana lunes a las 13:45, el Observatorio Malvinas de Tierra del Fuego avanzará con la extendida Sesión Ordinaria abierta este viernes 4 en la sede del Centro de Excombatientes de Malvinas en Ushuaia. A su término los consejeros se trasladarán a Casa de Gobierno para dialogar con los especialistas en Derecho Internacional que vienen a la Provincia para exponer sobre las consecuencias negativas en materia de soberanía respecto a la Cuestión Malvinas en la UNTDF, a partir del Pacto Foradori -Duncan celebrado en 2016 entre la Cancillería Argentina y el Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña.

Con un debate previo que llevó cerca dos horas, el Consejo Asesor Observatorio Cuestión Malvinas de Tierra del Fuego, avanzó este viernes último con los primeros asuntos del Orden del Día de la cuarta Sesión de este año, propuesto por sus miembros. Se convalidó el contenido del Acta correspondiente a la Sesión preparatoria del 23 de marzo y se constituyó una Comisión Redactora encargada de incorporar todos los temas propuestos y los asuntos aprobados durante la Sesión Extraordinaria y Publica del jueves 29 de marzo, realizada en el marco del 36 aniversario del 2 de abril, en la Carpa de la Dignidad del Centro de Veteranos de Guerra Malvinas Argentinas de Río Grande.
La no presentación de las Actas correspondientes después de 3 sesiones consecutivas, la renuncia de Alejandro Gorondón como Secretario de Actas y la aparición de Actas confeccionadas por la Secretaria Administrativa Fernanda Larrosa; donde la correspondiente a la llevada a cabo el día 29 de marzo, no contenía la mayoría de los temas propuestos y asuntos aprobados, motivó la constitución de la Comisión Redactora integrada por la doctora Marcela Fontenla, el licenciado Sergio Araque y el profesor Miguel Vázquez, quienes incorporarán los faltantes y realizarán todas las adecuaciones a lo decidido el 29 y ratificado nuevamente este viernes, por más de las dos terceras partes de los miembros.
Así mismo, se dio formal incorporación a Alejandro Bertotto como miembro titular del Partido Federal Fueguino, a Daniel Moreno de Unidad Popular y al Veterano de Guerra Juan Vera, en representación de la Asociación de Trabajadores del Estado.

EN MALVINAS ARGENTINAS:La flota gallega logra en un mes la mitad del calamar de su media anual

La flota gallega que captura calamar ( Loligo) en aguas de Malvinas cerró un primer mes de campaña con unas cifras “muy buenas”, como destacan tanto fuentes del sector como los responsables de pesca del Gobierno del archipiélago. Los buques que participan en la pesquería alcanzaron tan solo en marzo las 20.000 toneladas, lo que se traduce en más o menos la mitad de lo que habitualmente captura la flota al año, entre 40.000 y 45.000 toneladas. “Los datos confirman que fue un buen inicio”, indican fuentes del sector consultadas respecto a la información oficial trasladada por el Gobierno malvino. A esto se suman los precios, que se mantuvieron “estables” respecto al año pasado, y las mismas fuentes señalan como única nota negativa la “invasión” de medusas en el caladero, lo que dificulta la labor a bordo.

El científico principal del departamento pesquero de Malvinas, Sasha Arkhipkin, explicó que todos los barcos tienen las capturas estabilizadas en alrededor de 20 o 40 toneladas de calamar al día, especialmente en la zona situada al norte de las islas dentro de la conocida como Loligo Box. Según representantes de la flota, algunas jornadas los barcos llegan “a tope” de capacidad, que en muchas ocasiones está por encima de ese rango. “Hay mucho calamar”, aseguran fuentes del sector.

Según recoge el medio local Penguin News, Arkhipkin señaló que todos los barcos comenzaron a pescar en el área situada al sur del caladero, “pero en una semana aparecieron densas agregaciones de Loligo en la parte norte.

La Opinión A Coruña

LA PROVINCIA EXTRACHICA DE BERTONE

Mientras el gobierno de Rosana Bertone se espanta porque en la página 5 del diario de la 44° edición de la FERIA DEL LIBRO aparece incompleto un mapa de la República Argentina al no figurar el archipiélago malvinero, por otro lado, el propio Ejecutivo Provincial promociona la reunión del G.-20, indicando que la provincia es únicamente la isla grande de Tierra del Fuego y que su superficie abarca un espacio de 21.263 km2. Descartando que en su jurisdicción exista las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur, de los espacios marítimos del Atlántico Sur y la Antártida.
El dato tomado ni siquiera refleja la información oficial del Instituto Geográfico Nacional, quien expresa que el sector argentino de la Isla Grande de Tierra del Fuego tiene una real superficie de 21.571 km2 y no los 21.263 km2 como erróneamente difunde Google. Desconociendo, ignorando o despreciando además que, conforme lo indica el mismo Instituto la superficie de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur tiene una superficie de 1.002.445 km2.
Sumado a ello, la publicidad institucional hace referencia como principales recursos exportables, la producción electrónica y la pesca, olvidándose absolutamente del gas que es el sostén de los ingresos corrientes de la Provincia y de los recursos financieros con que cuenta este y los anteriores gobiernos.
Para rematar, el propio G-20 promociona a Ushuaia como sede y al Canal Beagle como atractivo, con una foto de Antártida.

https://www.g20.org/es/g20-argentina/mapa-reuniones/tierra-del-fuego

Guzmán D.

Prisioneros de nuestra historia.La tragedia del ARA San Juan y la Argentina marítima

La desaparición del submarino ARA San Juan expuso una dura realidad: pese a contar con uno de los mayores litorales marítimos del mundo, Argentina nunca supo constituirse en una nación oceánica. La tragedia ofrece la oportunidad de repensar las inmensas posibilidades que ofrece el mar para imaginar otro país.

esconozco si en algún momento de su navegación, antes de desaparecer hace más de un mes, el ARA San Juan se cruzó con algún albatros. En las viejas supersticiones marineras, podría haber sido un mal augurio: se supone que las almas de los marinos ahogados habitan en esas aves de impresionante envergadura. El mar, ese espacio inmenso, se tragó al sumergible. Pero al igual que en el conflicto de 1982, la desaparición hizo que afloraran como hongos expertos en ingeniería naval, en estrategia, en radiocomunicaciones: un continuado de versiones mientras la única realidad era que la nave estaba desaparecida. A diferencia de lo sucedido durante la Guerra de Malvinas, aparecieron de inmediato, también, los carroñeros dedicados a sacar ventaja o beneficio político de la tragedia.

Durante varios días fuimos testigos –televisivos, radiales– de que para miles de argentinos el mar es el lugar donde y del que viven: que hay familias atravesadas por esa experiencia. No sólo los tripulantes perdidos y sus seres queridos. La ciudad de Comodoro Rivadavia volvió a movilizarse como en 1978, como en 1982, tanto para recibir a las embarcaciones que saldrían a la búsqueda como también ante la eventualidad de tener que socorrer a los sobrevivientes. Pero también, los trabajadores portuarios, de las empresas pesqueras o petroleras. Los turnos de escucha en la frecuencia internacional, una silenciosa familia expectante pasándose las posibles novedades en el tono metálico de las radiocomunicaciones, en interminables cadenas de whatsapp con la recomendación de que no circule como seguro salvoconducto para que fuera difundida de inmediato, el entusiasmo ante los aprestos de naves que pasaron a ser tan populares como equipos de fútbol –el Skandi Patagonia, por ejemplo– nos mostraron que hay miles de compatriotas patagónicos que han atado su vida al mar.

El desaparecido ARA San Juan nos mostró lo que somos, y lo que podemos ser. Pero, ¿lo vimos?

Imaginación marítima

¿Es lo mismo ser un país con un extenso litoral atlántico que un país marítimo? La República Argentina, en números aproximados, es uno de los países del mundo con uno de los mayores litorales marítimos: casi once mil kilómetros, de los cuales 4.200 son continentales y 6.500 insulares. La plataforma continental, rica en recursos, tan indefendible como indispensable a la hora de memorizar el canon soberano en los viejos manuales escolares, abarca unos 6,5 millones de km2. Pesca, petróleo, soberanía… barcos, puertos, marina mercante y de guerra, cultura construida en íntima relación con el mar y no a espaldas de él, o a lo sumo mirándolo como una barrera infranqueable. Adelantemos las conclusiones o al menos la molestia que queremos instalar: Argentina, que podría ser un “país oceánico”, sigue siendo un lugar de arribo, como hace más de quinientos años (1).

Quienes hemos tenido la posibilidad de conocer el mar sabemos de las sensaciones contrapuestas que genera caminar por una playa en uno de los momentos del año en la que esta no se ha transformado en un destino turístico. La República Argentina no ha construido su cultura incorporando al mar como parte de su territorio, como lugar de experiencia y desarrollo económico; más bien, ha proyectado la mirada de una élite que construyó su poder económico de un modo muy concreto sobre la extensión líquida que hoy –como siempre– está en disputa. Para los argentinos el mar es, sobre todo, un destino turístico. Y un recorte a la vez muy preciso de él: sobre todo la costa bonaerense.

Escribe Philip Hoare, en Leviatán o la ballena, un atrapante libro destinado a explorar la presencia de la ballena en la cultura anglosajona: “El mar es el gran desconocido, el último territorio por descubrir, a pesar de abarcar tres cuartas partes de la superficie de la Tierra. Sus organismos más pequeños nos sustentan porque nos aportan la mitad del oxígeno que respiramos. Sus mareas y sus costas determinan nuestros movimientos y el trazado de nuestras fronteras con mucha más fuerza que cualquier tratado de gobierno. Sin embargo, cuando volamos sobre sus llanuras, pensamos en él –si es que le dedicamos algún pensamiento– meramente como una distancia que hay que salvar” (2).

Así, desconocido, como un espacio a salvar para cumplir con el sueño de conocer el Viejo Mundo, o regresar a él con los beneficios de distintas actividades extractivas es que los argentinos nos hemos vinculado con el mar. Hemos limitado nuestra imaginación y, por lo tanto, nuestras posibilidades.

“44 menos”: encrucijadas

El mar es solo uno. No hay caminos trazados, pero plantea encrucijadas a las sociedades. La obscenidad del “44 menos” pintada durante una de las numerosas marchas de oposición al gobierno, nos permite introducirnos en el tema de los condicionantes históricos que nos han limitado para pensar nuestra relación con él. Uno de ellos, sin duda, nuestra historia reciente. Para Germán Soprano, una pregunta es nodal: “¿Puede un país de la extensión, riqueza y densidad poblacional de Argentina no disponer de un sistema de defensa y, en consecuencia, de unas Fuerzas Armadas con capacidades materiales y de personal para ejercer de forma efectiva su misión principal en la defensa externa y sus misiones subsidiarias (Diamint, pág. 4)? La respuesta expresada por diversos analistas ha sido taxativa: no es posible”. Prosigue: “La desaparición del ARA San Juan puso en evidencia entre las gentes de izquierdas y progresistas que los 44 tripulantes del submarino eran conciudadanos que desaparecieron cumpliendo con su deber como funcionarios públicos comprometidos con la defensa externa del país” (3). Esos funcionarios, son militares. Formados, por una mera cuestión vegetativa, en democracia. Pero herederos del vínculo traumático que la dictadura militar instaló entre la sociedad y sus Fuerzas Armadas. En una de sus crónicas, “Mi amigo el torturador”, Arturo Pérez Reverte recuerda la sorpresa que se sintió al toparse con un rostro conocido en la televisión. Aquel oficial de Marina amable que le había gestionado un viaje a la Antártida y luego lo había ayudado como corresponsal durante la Guerra de Malvinas, aparecía narrando su participación en los “vuelos de la muerte”: Adolfo Scilingo. El mar, sí, también está atravesado por la violencia que ejercimos: la del terrorismo de Estado, y por la guerra que perdimos: es la tumba de un puñado de pilotos y marinos y, sobre todo, de las 323 víctimas del ARA General Belgrano. Por extensión, ese feudo de la Armada que es el Atlántico Sur se tiñó con historias que nos alejaron de él.

Para el escritor y piloto Juan Bautista Duizeide, el desapego argentino por el mar se traduce en términos culturales, lo que muestra un desencuentro aun mayor y más extendido en el tiempo: “Hay un corpus de la literatura argentina relacionado con el mar. Sin embargo, no se ha constituido un subgénero. Se trata de títulos dispersos que suelen no dialogar entre sí, de autores que por lo general no se han leído unos a otros. Lejos de lo que sucede en la literatura escrita en inglés: Melville ha leído a Dana, Conrad ha leído (y criticado) a Melville, London ha leído a Slocum que ha leído a Stevenson que también lo ha leído a Melville… Tampoco hubo una crítica que los leyera en su conjunto” (4).

Según Duizeide, el desafío es ser un “país oceánico”. Pero desde su experiencia de marino mercante, Argentina ha experimentado un enorme retroceso: “Carece de flota mercante propia: dos decretos de necesidad y urgencia la hundieron allá por los brillosos 90. Sus puertos casi no son puertos, su Armada no tiene cómo proteger eso que en la cartografía aún se denomina Mar Argentino, su Prefectura actúa como si estuviera creada para complicar la navegación” (5).

Navegar es preciso

Tal vez pretendernos “oceánicos” podría ser demasiado. Eso fue, por caso, el Imperio Británico. Pero sí debemos plantearnos pensarnos “marítimos”.
Millones de kilómetros cuadrados de Océano Atlántico Sur son parte de nuestro territorio tanto como la pampa, los Andes, el monte. Esas aguas inmensas y abiertas son una parte importante de nuestro país. Las Islas Malvinas, a pocos cientos de kilómetros de la costa patagónica, nos recuerdan nuestra pertenencia marítima. Y, ricas en biodiversidad y otros recursos, son el puente entre el continente y la Antártida. Pero la asociación automática es con la derrota de 1982, y esa pintura oscurece un paisaje mucho más amplio, diverso y, sobre todo, extendido en el tiempo.

La historia de la Argentina atlántica es una historia de marineros y viajeros. En el extremo austral del Cono Sur, algunos de los pueblos originarios desarrollaron una cultura en la que el mar y sus recursos tuvieron un papel fundamental. En la Edad Moderna, llegaron los europeos. Vinieron como exploradores, conquistadores, cazadores de focas y ballenas, científicos, comerciantes, colonos y funcionarios que enfrentaron las dificultades de navegar y habitar uno de los mares más inhóspitos del planeta. Desde entonces, vivimos una larga historia de aspiraciones, encuentros, y también conflictos. El Atlántico Sur es fuente de una enorme diversidad de recursos por las que distintas naciones llegaron, en ocasiones, a la guerra.

La marca reciente e irresuelta política y humanamente de la guerra de 1982 se suma al peso de las representaciones de la Argentina elaboradas a finales del siglo XIX, y que aún organizan no sólo nuestra cultura, sino concretamente nuestras actividades y distribución territorial (Argentina sigue siendo sobre todo una exportadora de commodities, sólo que ahora de soja y minerales).

El relato histórico nacional dominante sobre Malvinas aún refleja el país que pensó un grupo social triunfante a fines del siglo XIX, que basaba su “grandeza” en un papel concreto en el mercado mundial: agroexportadores. Cueros, carne, lanas, cereales, últimamente soja y minerales. Nunca peces, ni siquiera ballenas cuando aún se cazaban, para un país que reclama aguas riquísimas en esos recursos, que están siendo saqueados pues no tiene capacidad para protegerlos. Aún reclamamos las islas y el mar con mentalidad agrícolo-ganadera.

¿Somos, por caso, un país que se imagina de cara al océano, con todo lo que esto implica? ¿Qué lugar ocupan el mar, las costas, la pesca, los marinos, los puertos, la industria naval, en nuestras representaciones dominantes como país? ¿Por qué fue tan fácil el desmantelamiento de la flota mercante estatal argentina en la década del noventa? ¿Sólo porque era “ineficiente”? ¿O porque estaba ausente en las representaciones acerca de Argentina de millares de compatriotas, a diferencia de los trenes, por ejemplo?

El fracaso militar en Malvinas, que retrotrajo enormemente los esfuerzos diplomáticos argentinos, fue lo que aceleró la recuperación de la democracia argentina. Tal vez el legado aún no resuelto de la derrota de 1982, ahora que hemos avanzado además en la restitución de la identidad de los caídos contra los ingleses, sea asumir esta idea: que en ese archipiélago, en 1982, además de las fuerzas argentinas, fue derrotada una idea de nación que los argentinos habíamos mantenido durante décadas, y que es la que nos llevó a la guerra. Es muy difícil lidiar con estas ideas y discutirlas. Sin embargo, debemos hacerlo: constituye el primer paso para desembarazarnos de las cargas de la memoria y del peso de los muertos, que en general es utilizado para abortar las discusiones. No para olvidar, sino para vivir este presente heredando ese pasado, y proyectar un futuro.

Propongo un ejercicio falsamente ingenuo: que el día que quiera, el lector imagine que las Malvinas son recuperadas. Lo desafío a que encuentre un plan que las explique integradas a un plan productivo, de desarrollo comercial, estratégico, naval. Sencillamente, tan fijados estamos en el reclamo, que nos hemos preocupado mucho menos en pensar una nación asociada al mar que baña esas islas. A la Argentina agrícolo-ganadera tan solo le han robado una porción de tierra.

Sin embargo, podemos pensarnos como país marítimo. Argentina puede ser un país atlántico. Cuando los británicos ocuparon las islas por la fuerza, abortaron un proceso extraordinario de poblamiento y explotación liderado por Luis Vernet, quien concebía a las Islas Malvinas como un enclave estratégico tanto en las rutas comerciales como por su proyección sobre el litoral patagónico. De allí que en el proyecto de explotación pedía el “monopolio de la pesca en Tierra del Fuego, Malvinas e Islas del Atlántico Sur”. Imaginó una trama económica, política y marítima que a su juicio el gobierno de Buenos Aires no debía dejar de controlar. Su proyecto derivó en la creación de la comandancia política y militar, en 1829.

Desde aquel entonces, la silueta inconfundible del mapa encarnó una causa nacional. Orientó nuestras miradas sobre Malvinas, hasta que se transformaron en un símbolo, más que de una porción del país, de la Argentina misma.

¿Hasta qué punto esa consolidación no congeló nuestro pensamiento? “Malvinas”, con su cantidad de significados, es un nudo convocante de nuestra memoria y, por lo tanto, un punto de encuentro para pensarnos como colectivo. Si se quiere, para imaginar una idea de patria. Decir “Malvinas”, entonces, significa hablar de nuestras contradicciones y posibilidades asociadas a un destino marítimo.

Dejar de ver el mar desde la orilla… ¿Qué otra forma de relaciones con el mundo, de qué manera diferente imaginaríamos nuestro lugar en la región, en el planeta?
Se abrirían incontables preguntas: ¿De qué formas diferentes nos imaginaríamos? ¿Como viajeros? ¿Como navegantes? ¿Como pescadores? ¿Qué formas de solidaridades hay en un puerto? ¿Dónde empieza y dónde termina un país cuando se imagina marítimo? ¿Cómo es pensarse como un lugar de partida, y no un punto de llegada y de saqueo, que es como nos imaginaron las potencias imperiales, y desde donde nos pensamos como proyecto nacional? ¿Hasta qué punto nos seguimos viendo como vieron este territorio nuestros conquistadores, es decir, como un lugar de llegada, de explotación, y no mucho más?
Es un ejercicio revolucionario: transformar nuestras costas de límites en posibilidad. Imaginar otra Argentina.

1. Juan Bautista Duizeide, “Escrito sobre el agua”, en María Pía López y Juan Bautista Duizeide, Desierto y nación. I. lenguas, Caterva, Buenos Aires, 2017.
2. Philip Hoare, Leviatán o la ballena, Ático de los libros, Barcelona, 2014.
3. Germán Soprano, “Las izquierdas y el progresismo ante la defensa nacional en la Argentina del siglo XXI”, Artepolítica, 6-12-17: http://artepolitica.com/articulos/99006/
4. Juan Bautista Duizeide, op. cit.
5. Ibidem.

* Director del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur.

© Le Monde diplomatique, edición Cono Sur

La Cruz Roja identificó 88 de las 121 tumbas del cementerio de Malvinas

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) logró la identificación de 88 de las 121 tumbas de soldados caídos en Malvinas que permanecían sin nombre desde la guerra de 1982 en el cementerio de Darwin, según el informe que el organismo le entregó ayer a la mañana en Ginebra a los gobiernos de Argentina y el Reino Unido.

“Es un momento histórico y trascendente que ayuda a cerrar heridas y darle paz a las familias” de quienes combatieron en las islas, destacó en diálogo con Télam el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Claudio Avruj, desde Ginebra a donde viajó por pocas horas para recibir el informe.

Avruj regresará de inmediato a Buenos Aires para analizar y procesar toda la información recibida y comenzar el martes próximo una serie de entrevistas individuales con los familiares para informarles el resultado de los análisis de ADN, un proceso que se extenderá hasta mediados de enero, y que culminará con la organización de un viaje a las islas.

“Nos alegra saber que será posible devolver la identidad a muchos de los soldados no identificados y con ello brindar respuestas a una gran parte de las familias que esperan hace más de treinta años”, afirmó el director de Actividades Operacionales del CICR, Dominik Stillhart, en un comunicado de prensa del organismo.

Allí se precisó que el equipo forense que trabajó durante siete semanas en el cementerio de Darwin, “ha identificado a 88 soldados, que representa una tasa de éxito alta, resultado del riguroso proceso de identificación forense”.

La identificación de los 88 cuerpos se logró sobre la base de analizar 121 tumbas y 122 cuerpos que fueron exhumados en Darwin —de las 230 tumbas que hay en total— y su cotejo con la muestra de ADN que aportaron unas 107 familias que dieron su consentimiento para que el proceso se realizara.

Además de Avruj, participaron de la reunión en la que se entregaron los resultados finales los embajadores Héctor Marcelo Cima, de Argentina, y Julian Braithwaite, de Reino Unido.

Avruj contó que apenas el CICR le entregó la información le transmitió la noticia al presidente Mauricio Macri, quien la recibió “emocionado y complacido”, y que la propia delegación argentina en Ginebra se encontraba “con una gran sensibilidad”.

“Con Malvinas hubo muchos años de ausencia del Estado y este es un paso que nos eleva como sociedad. Durante años, la sociedad no supo abrazar a sus soldados. Hoy, desde la polìtica, pero sin ninguna utilización ideológica sino solamente desde el derecho humanitario, venimos a saldar una deuda histórica”, sostuvo.

El proceso que derivó en la identificación comenzó el 2 de abril de 2012, cuando la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció que le había pedido a la Cruz Roja que interceda ante el Reino Unido para facilitar la identificación de los soldados caídos en la guerra.

Pero recién en diciembre de 2016, apenas asumido el gobierno de Mauricio Macri, los gobiernos de Argentina y Reino Unido firmaron un comunicado conjunto en el que dieron cuenta de un acuerdo para “hacer todo lo posible” en pos de identificar los restos sepultados como NN en Darwin, “en cumplimiento de la obligación que les corresponde, según el derecho internacional humanitario, de identificar a los muertos en el campo de batalla”.

De ese consenso surgió el denominado Plan del Proyecto Humanitario (PPH), por el cual se encomendó al CICR la tarea de identificar los restos. Entre el 20 de junio y el 7 de agosto un equipo de catorce especialistas forenses procedió a exhumar, analizar, obtener muestras.

informe. El secretario de Derechos Humanos, Avruj (centro), observa documentos ayer en el acto en Ginebra.